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Películas

Crítica de 'Madres paralelas': entre lo íntimo y lo político

Almodóvar regresa al melodrama femenino que hace tiempo convirtió en sello de identidad unido a las heridas de la Guerra Civil

Fotograma de 'Madres paralelas'.

'Madres paralelas' ★★★

Dirección:  Pedro Almodóvar

Intérpretes: Penélope Cruz, Milena Smit, Aitana Sánchez-Gijón, Israel Elejalde

Año: 2021

Estreno:  8 de octubre de 2021


Tras el desvío autobiográfico que ‘Dolor y gloria’ (2019) supuso en su carrera, hasta cierto punto ‘Madres paralelas’ significa el regreso de Pedro Almodóvar al tipo de melodrama femenino que hace tiempo convirtió en sello de identidad. No obstante, la nueva película muestra el mismo interés en el acto de recordar que esa predecesora inmediata, aunque aquí no se trata de una memoria personal sino de algo mucho más inabarcable: la memoria de un país que necesita cerrar las heridas de la Guerra Civil y pagar la deuda que tiene con las familias de los desaparecidos. 

Almodóvar, en concreto, aborda la dimensión emocional de ese proceso de restitución. Y para ello ofrece otra variación de uno de los temas esenciales de su cine mientras observa los envites biológicos, sociales y psicológicos sufridos por varias madres cuyos destinos convergen a través tanto de la sororidad como del secreto y la culpa. Es un retrato dotado de una empatía apabullante pero que, tanto a través de algunos de sus elementos argumentales como de su forma particular de manejar significantes esenciales de lo ‘almodovariano’ -el esquema visual domina o por colores primarios, los rostros conocidos en el reparto, los extravagantes giros relacionados con negligencias médicas, enfermedades terminales y ambiguos episodios de homosexualidad- evoca otros que el director trazó antes a lo largo de su filmografía con mayor sofisticación formal y narrativa. 

Fosas comunes

Por lo que respecta a las visitas de la película a las fosas comunes, concentradas en su prólogo y su epílogo, es obvio que tratan de resonar en el trauma que azota las vidas de las madres paralelas, que de hecho aspiran a funcionar como elementos de reflexión acerca de la división en el seno de una España que necesita reconciliarse consigo misma. Y esa relación entre lo personal y lo político resulta problemática por dos motivos. En primer lugar, porque ambos planos no llegan a interactuar de forma tan fluida como debieran; en segundo, porque el didactismo y la clara voluntad pedagógica con la que Almodóvar contempla la herida nacional acaba restando potencia al drama. 

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