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Fiesta de la Rosa

De frenar al PP a ganar Barcelona: los deberes que pone Pedro Sánchez al PSC

El PSOE confía en Salvador Illa para que consolide Catalunya como el principal puntal para continuar en la Moncloa

Salvador Illa. JORDI COTRINA

Pedro Sánchez no estaba. Se le esperaba en la Fiesta de la Rosa, pero su positivo en covid lo impidió. Eso hizo bajar los decibelios de los vítores y aplausos de los miles de socialistas que este domingo han vuelto a llenar la Pineda de Gavá con grandes paellas, fideuás, migas y barbacoas. Pero la ausencia del presidente no ha significado que haya dejado vacía la lista de deberes para este curso que habitualmente se ponen desde el atril de inicio de curso, esta vez flanqueado por una grada de alcaldes y alcaldables que marcan el camino de lo que vendrá: la batalla de las elecciones municipales.

De conquistar Barcelona y la Generalitat a frenar las aspiraciones del PP de Alberto Núñez Feijóo o apaciguar la tensión del 'procés'. El líder del PSC, Salvador Illa, sabe que carga sobre sus espaldas una parte importante de la continuidad del PSOE en la Moncloa. Retos de los que durante su discurso ha evidenciado que es consciente y ante los que responde cogiendo el guante y tirando del mismo manual que usó para gestionar la pandemia: intentar erigirse en la apuesta por la serenidad y la estabilidad ante la emergencia y la crispación o, como ha resumido Jaume Collboni, ejercer de antídoto "al lío".

Ganar Barcelona

Las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo son, para Pedro Sánchez, la antesala de lo que vendrá después. Apuntalar la Moncloa pasa por ganar en las grandes ciudades. Con Madrid como territorio inexpugnable, Barcelona es la gran joya de la corona. El PSC tiene el encargo de llegar a la alcaldía, un objetivo que Jaume Collboni está dispuesto a intentar por tercera vez. Illa le ha dado hoy un nuevo espaldarazo para acallar el runrún que arrastra el socialista barcelonés sobre su repetición como candidato y ha bendecido que juntos hagan tándem para echar tanto a Pere Aragonès de la Generalitat como a Ada Colau del Ayuntamiento de Barcelona. "Juntos abriremos una nueva etapa", ha dicho Illa. Fuentes socialistas aseguran que las encuestas que tienen dan buenas expectativas para Collboni, aunque están a la expectativa del efecto Xavier Trías si finalmente decide ser el candidato de Junts.

Frenar al PP

Nada tiene de "patriótico" y mucho tiene de "mala fe" eliminar el impuesto de patrimonio. Illa no suele utilizar afirmaciones que desacrediten duramente a sus adversarios políticos, pero esta vez sí que lo ha hecho. Al PSOE no le inquieta el resultado que el PP pueda obtener en Catalunya porque, aunque suba, continuará con un poder prácticamente inexistente a nivel municipal -Badalona es la excepción- y limitado en el Parlament. Pero sí que necesita que el PSC sea cuanto más fuerte mejor para compensar otros territorios donde el PP es más fuerte y los socialistas tienen más dificultades para crecer. Que Andalucía esté ahora en manos de una mayoría absoluta de los populares aumenta las dificultades. Antes que Illa ha sido el secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, el que ha atizado verbalmente al líder popular recordando sus "paseos con narcotraficantes" o la falta de transparencia con su sueldo.

Apaciguar el 'procés'

Más allá de la mesa de diálogo entre la Moncloa y la Generalitat, Illa se empeña día tras día en exigir que se reúna también la mesa de partidos catalanes. Es una manera de visibilizar que, por mucho que Sánchez haya reconocido la existencia de un "conflicto político", también existe, a su juicio, "un conflicto entre catalanes". Además, la estrategia del PSC pasa por hacer palanca en las grietas de los partidos independentistas y abrirse a pactar tanto con unos como con otros. Cuando más se dividen ERC y Junts, más creen los socialistas que pueden crecer como alternativa y menos probabilidades hay de que resuciten los momentos álgidos del 'procés'. Metiendo precisamente el dedo en la llaga de esa división, Illa ha advertido a los independentistas que no tienen "nada que celebrar" en el quinto aniversario del 1-O.

Llegar a la Generalitat

Salvador Illa ganó las últimas elecciones catalanas, pero no logró gobernar. Para Sánchez es clave que el PSC mantenga la primera posición en Catalunya, pero aún sería más determinante que pudiera alcanzar la presidencia de la Generalitat. Este es el cometido de Illa, la gran apuesta de Sánchez cuando consumó el relevo inesperado de Miquel Iceta a tan solo un mes y medio para los comicios. El presidente del Gobierno sueña con un PSC gobernando Catalunya y unas relaciones más sencillas con la Generalitat. "No tengo prisa", suele repetir Illa, convencido que cuanto más desgaste acumulen los partidos independentistas más posibilidades tiene él de ganar con más holgura las próximas elecciones. O, en todo caso, que ERC y Junts no puedan volver a sumar.

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