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Una sanitaria con tres hijos menores y una anciana a su cargo, al borde del desahucio

La mujer podrá alojarse en una pensión al menos 15 días gracias a la mediación del Ayuntamiento

Imagen panorámica de Tejina.

«No quiero que me regalen nada ni ocupar una vivienda. Solo quiero tiempo para resolver mi situación y encontrar un alquiler social que pueda pagar para reemprender una vida digna». Es la llamada de desesperación de una sanitaria lagunera, auxiliar de enfermería, que mañana será desahuciada de la casa en la que reside de alquiler en Tejina y en la que cuida a tres hijos, todos menores de edad, y a la madre, de 81 años. El juez denegó el último recurso de Eva Perdomo, de 46 años, en el que pedía un margen para poder pagar la deuda de 3.500 euros que mantiene con el casero. Ni las circunstancias extraordinarias por la pandemia ni la delicada situación en la que se encuentra Eva Perdomo han posibilitado una suspensión del desahucio.

Al menos la mujer no se va a quedar en la calle inmediatamente después de que tenga que abandonar la casa en Tejina. Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de La Laguna le han ofrecido una pensión, en la que podrá quedarse desde mañana mismo y por un tiempo mínimo de 15 días, mientras intentan encontrar otro tipo de recurso alojativo por más tiempo y adaptado a las excepcionales circunstancias de la mujer, al cuidar a sus hijos de 8, 11 y 15 años, así como a su madre, de avanzada edad. Eva Perdomo lo ha aceptado mientras espera conseguir un alquiler social que pueda costear con sus limitados recursos económicos: percibe 451 euros de la Renta Activa de Inserción (RAI), una paga extraordinaria que se cobra cuando la persona ha agotado el paro, así como 420 euros de pensión de su madre. Solo por el alquiler debía pagar 500 euros. «Con tres pequeños y una persona mayor, no llego. Tuve que aplazar el pago del alquiler durante siete meses para cuidar de ellos. Ahora me echan porque no he podido afrontar la deuda, aunque mi intención ha sido siempre, y así se lo he dicho el casero, solventarla», detalla.

«Solo pido un alquiler social para poder reconducir mi vida y sacar adelante a mis hijos y a mi madre»

Eva se queja de que apenas ha tenido tiempo de retrasar el desahucio y resolver el problema. La orden para abandonar la casa le llegó el 17 de diciembre y cuando el lunes 20 acudió a los juzgados para presentar el recurso «ya no quedaba nadie que me pudiera ayudar». «Me comentaron que la mayoría del personal estaba de descanso y que no podían recoger ni el recurso ni el informe de los Servicios Sociales del Ayuntamiento», asegura la afectada, que añade que pudo entregar la documentación a mitad de la pasada semana. El jueves, el juez rechazó el recurso. «Ya no me queda más opción que entregar las llaves al juzgado e irme a la pensión que me ha ofrecido el Ayuntamiento», asegura.

Eva deja claro que está haciendo «todos los esfuerzos» por reconducir su vida pero le está resultando «muy difícil», más después de haber caído enferma. Como consecuencia del «estrés acumulado», sufre una aneurisma cerebral que le produce síncopes, es decir, pérdidas bruscas y temporales de la consciencia. Lleva tiempo buscando trabajo después de haber estado en hospitales y centros médicos como auxiliar de enfermería. También ha trabajado de camarera, de cuidadora de personas mayores y en labores de limpieza. «Solo pido un alquiler social que me permita resolver los problemas. Los Servicios Sociales de La Laguna me están ayudando pero sigo sin encontrarlo», relata la lagunera. El Consistorio sigue trabajando en su caso para ofrecerle otros apoyos que le ayuden a encontrar una salida.

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