En la primera semana del año se ha intensificado la difusión de la gripe en diversas zonas de España, según ha informado la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, que, no obstante, sigue registrando una tasa de nuevos casos todavía reducida y lejos aún del umbral basal establecido para esta temporada.

Según los datos recopilados del 31 de diciembre al 6 de enero, la tasa de incidencia gripal fue de 23,96 casos por cada 100.000 habitantes, cifra similar a la registrada en las dos semanas anteriores (23,34 y 23,23 respectivamente) y muy lejos de los 64,28 casos fijados como umbral basal.

En general, todas las comunidades autónomas señalan un nivel de intensidad gripal bajo, exceptuando Asturias que es la región más castigada, con 149,7 casos por cada 100.000 habitantes y señala un nivel.

Tras ésta se sitúan Canarias (137,5), Melilla (46,3), Cataluña (44,6), País Vasco (27,3), Navarra (26,6) y Andalucía (25).

Ya por debajo de la media nacional estarían Comunidad Valenciana (20,6), La Rioja (19,5), Castilla-La Mancha (12,5), Castilla y León (12,2), Cantabria (9,7), Madrid (5) y Baleares (4,7), mientras que de Aragón, Extremadura, Galicia, Murcia y Ceuta no se especifican datos.

En cuanto a la distribución por grupos de edad, se observa una disminución en la incidencia gripal en el grupo de 0-15 años, mientras que la incidencia aumenta de forma significativa en los mayores de 15 años.