El aumento de la contaminación procedente del tráfico puede multiplicar el número de crisis en niños asmáticos si la exposición se prolonga en el tiempo, según advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap).

En España, según datos de esta sociedad, uno de cada diez menores sufre asma, problema que se acentúa con la exposición a la polución ambiental que, a su vez, se agrava por condiciones atmosféricas como el frío, la falta de viento o la lluvia y que provocan el incremento entre otros, de los niveles de dióxido de nitrógeno procedentes del tráfico.

En lugares como Madrid, durante los primeros días del año, se han registrado picos por encima de los 200 microgramos por centímetro cúbico, más de lo permitido por la normativa europea.

Los pediatras alergólogos advierten de que los niveles altos de sustancias contaminantes pueden provocar empeoramiento de la sintomatología de los niños con rinitis y asma e incluso requerir su ingreso hospitalario.

Esto se debe, según han explicado en una nota de prensa a que se multiplica la irritación de las vías aéreas y se favorece la inflamación de las mismas, se potencian ciertos alérgenos ambientales y estimula la reacción alérgica, y se facilita la acumulación de mucosidad.

Los niños son más sensibles que los adultos a este tipo de agentes contenidos en las emisiones de vehículos y otros combustibles.

Desde la Seicap se recomienda evitar permanecer durante mucho tiempo en las zonas más contaminadas, no practicar actividades al aire libre, utilizar transporte público y aumentar la atención de los niños con asma.

Además, la citada Sociedad destaca la importancia de que las ciudades españolas cumplan las normativas que marca la ley y regulen el tráfico rodado como se hace en otras ciudades europeas.