La líder del PP Catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha acusado al presidente de la Generalitat, Artur Mas, de urdir una estrategia de confrontación con el Gobierno para poder justificar un anticipo electoral que acabe con su "debilidad" parlamentaria y tape su "incompetencia" para resolver la crisis.

En una entrevista con Efe, Sánchez-Camacho ha esgrimido que Mas ha elevado el tono al pedir una hacienda propia y lanzar su "ofensiva contra la recentralización" para acelerar y legitimar un proceso que aboque a unas elecciones anticipadas planteadas como un plebiscito sobre el pacto fiscal.

Para lograr este objetivo, el ejecutivo de Mas tiene "tres discursos y tres caras" en paralelo: una actitud de "tono elevado y queja permanente" contra el Gobierno en Cataluña, una posición de mano tendida y responsabilidad en las Cortes, y un diálogo con Europa en el que "no hay ni rastro" de sus reclamaciones soberanistas.

Sánchez-Camacho busca un gesto del Gobierno de Mariano Rajoy que evite que CiU arrastre al resto de catalanes a un anticipo electoral, una eventualidad que en estos momentos podría no favorecer al PPC, como tampoco al PSC. La líder de los populares catalanes cree que si Rajoy accediera a mejorar la financiación de Cataluña CiU se quedaría sin argumentos para poder justificar un anticipo electoral enarbolando la bandera de que el Gobierno español no atiende las reivindicaciones catalanas.

La financiación, clave

"La mejora de la financiación podría ser el momento histórico de la solución de la relación de Cataluña con el resto de España. Otros -en referencia a CiU- buscan que sea lo contrario: un elemento de ruptura", ha considerado Sánchez-Camacho.

En este marco, el PPC defiende su doble papel para evitar el choque entre la Generalitat y el Gobierno español: socio de CiU en Cataluña para garantizar la estabilidad y que se apliquen los ajustes de Rajoy, e interlocutor con el Gobierno para que ofrezca señales a Cataluña que eviten la "radicalización" de la Generalitat.

Para el PPC es clave, desde el punto de vista electoral, evitar que CiU adelante los comicios, porque necesita tiempo para fortalecerse en el territorio y multiplicar sus concejales a costa del PSC y de los nacionalistas. Sánchez-Camacho quiere llegar a las próximas autonómicas como "la única opción política" de los catalanes que también se siente españoles, robando terreno así a un PSC que, a su entender, "perdió toda su coherencia de proyecto español cuando gobernó en el tripartito".