El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó hoy en Lisboa ante los países aliados reunidos en la cumbre de la OTAN que el compromiso de España en Afganistán es "firme" y se va a mantener.

Zapatero intervino en la sesión plenaria en la que se acordó trasferir entre 2011 y 2014 el control de la seguridad a manos afganas, lo que permitirá una retirada progresiva de las tropas internacionales.

Según informaron fuentes de la delegación española, ya que la reunión tuvo lugar a puerta cerrada, el jefe del Ejecutivo consideró que hay que intentar respetar los plazos fijados, pero subrayó que es necesario garantizar que se cumplen los objetivos por los que las tropas han estado desplegadas en el país durante diez años.

Afganistán, destacó, "es uno de los centros de riesgo para la seguridad colectiva".

Apostó además por "desterrar la leyenda" que dice que en Afganistán no puede haber cambios, ni democracia ni un Estado de derecho y consideró posible hacerlo con el trabajo y la ayuda de la comunidad internacional.

"Conseguir que esa leyenda deje de ser cierta sería el mejor homenaje a los soldados de España y de la OTAN que han perdido la vida y también a tantos miles de afganos cuyas vidas valen tanto como las de nuestros hombres", subrayó ante sus socios aliados.

En este contexto, insistió en que los objetivos de la comunidad internacional son "irrenunciables" y estimó que durante el proceso de transición debe ser tan importante la seguridad como el desarrollo.

Zapatero recordó su reciente visita a las tropas españolas en Afganistán, su impresión favorable sobre la evolución del país y las peticiones de las autoridades afganas para no olvidar las necesidades de desarrollo en áreas como el agua potable, el sistema educativo o las carreteras.

Como ejemplo del trabajo realizado por España y de las posibilidades de trasferir el control a los afganos, destacó el caso del hospital de la provincia de Baghdis, levantado con la ayuda española y que está listo para ser traspasado "en breve".