Empresarios y trabajadores han "desperdiciado" en los últimos cuatro años 835 millones de euros en formación, ya que son "muy pocas" las empresas que gastan todo el dinero que les corresponde, según un estudio divulgado ayer.

De acuerdo con el "II Informe sobre Formación Continua Bonificada en España" de la consultora Garben, esos 835 millones se dejaron de utilizar entre 2005 y 2009 por el desconocimiento y la falta de promoción pública de esos fondos, provenientes de las cotizaciones sociales y que se asignan conforme las empresas los solicitan.

Actualmente, a través de cotizaciones, las empresas y los trabajadores pagan al Estado más de 3.000 millones de euros al año para financiar la formación continua de los empleados.

Sin embargo, apenas el 18% de las empresas recurre a esos fondos, que prescriben y revierten en las arcas del Estado si no se emplean durante el año, se precisa en el estudio de Garben.

En el caso de las pequeñas empresas, el 85% no demanda esas partidas, frente al 58% de las medianas que sí los solicita.

No obstante, en el informe se destaca que esos dos porcentajes han aumentado en los últimos cinco años, ya que en 2005 el 98% de las pymes no recurría a ese dinero y apenas lo hacía el 16% de las medianas.

No obstante, el número de empresas que pide los fondos de Formación Continua se ha quintuplicado desde 2005, y sólo entre 2008 y 2009 ha aumentado el 46%.