Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un equipo, muchas profesiones

Las personas que, desde oficios muy distintos, hacen posible cada comedor escolar

Las personas que, desde oficios muy distintos, hacen posible cada comedor escolar

Las personas que, desde oficios muy distintos, hacen posible cada comedor escolar / Albi Canarias

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

¿Cuántas profesiones hacen falta para que niñas y niños se sienten a comer tranquilos, con un menú equilibrado y sin que nada falle? Nadie suele hacerse esa pregunta, y la respuesta es bastante más larga de lo que parece.

Antes de llegar a la mesa, esos platos han recorrido un camino invisible. Alguien calculó sus valores nutricionales semanas atrás. Alguien comprobó que el proveedor cumplía cada garantía de trazabilidad. Alguien cuadró los turnos para que, ese día, en ese centro, no faltara nadie. Y alguien, al final, los sirvió con una sonrisa. En Albi Canarias, esa cadena de decisiones reúne a cocina, nutrición, calidad, operaciones, compras, administración y recursos humanos, siete maneras distintas de entender un mismo oficio, el de cuidar.

Muchas manos, un mismo objetivo

Es habitual pensar en el comedor escolar como un servicio compuesto, sobre todo, por cocineras y cocineros. La realidad es más amplia. Alrededor de cada centro educativo trabaja un conjunto de profesionales que rara vez coincide en el mismo espacio, pero que comparte un mismo propósito: que el alumnado reciba cada día un servicio seguro, equilibrado y bien gestionado.

En Albi Canarias, esa coordinación entre especialidades es lo que permite que un menú diseñado meses antes llegue, con puntualidad y garantías, a cada bandeja.

La cocina y la nutrición, el corazón del servicio

El equipo de cocina es la parte más visible del servicio, pero no trabaja solo. Cada menú responde a una planificación previa del departamento de nutrición, formado por nutricionistas y dietistas-nutricionistas que diseñan y revisan la propuesta alimentaria según la etapa educativa, las necesidades específicas del alumnado y la normativa vigente.

Esa coordinación entre cocina y nutrición es continua. No se limita al diseño del menú, sino que acompaña su ejecución diaria, con ajustes, revisiones y control de las dietas especiales que exige cada centro.

Calidad y operaciones, la estructura que sostiene el día a día

Detrás de cada centro hay también un equipo de calidad que audita procesos, revisa protocolos de seguridad alimentaria y garantiza que todos los pasos, desde la recepción de producto hasta el emplatado, cumplen con los estándares exigidos.

El equipo de operaciones, por su parte, coordina la logística que hace posible que todo esto ocurra a la vez en decenas de centros educativos. Calendarios, incidencias, sustituciones o necesidades puntuales de cada colegio se gestionan desde ahí, muchas veces sin que nadie fuera de la organización llegue a notarlo.

Compras, administración y recursos humanos, el trabajo que no se ve

El compromiso con los proveedores de proximidad, tan característico del modelo de Albi Canarias, depende directamente del equipo de compras, que selecciona y mantiene el vínculo con productores locales para garantizar frescura, trazabilidad y sostenibilidad.

A esto se suman los equipos de administración y de recursos humanos, responsables de la gestión de personal, la formación continua y el buen funcionamiento administrativo de un servicio que, cada día, moviliza a cientos de profesionales en distintos centros.

Esa coordinación entre áreas se traduce, en el día a día de los centros, en un trato cercano y ágil. “Trabajar con un equipo cercano, que conoce al alumnado y responde con rapidez, facilita enormemente la labor educativa y genera una gran tranquilidad en la gestión diaria”, destaca Alba María Guerra, directora del CEIP Puerto Cabras.

Además, según explica Yaiza Domínguez, coordinadora de colegios de Albi Canarias en Fuerteventura, “Se nota que hay una predisposición real a trabajar conjuntamente con las familias para mejorar el bienestar de nuestros hijos e hijas. De hecho, esto también se ha reflejado en mejoras en las instalaciones”.

Un equipo, un propósito compartido

Cocina, nutrición, calidad, operaciones, compras, administración y recursos humanos son especialidades distintas, con lenguajes, ritmos y prioridades propias. Sin embargo, en Albi Canarias todas convergen en un mismo objetivo, que el comedor escolar funcione con la solidez y la cercanía que familias y centros educativos esperan.

Esa suma de conocimientos y experiencias es, en definitiva, lo que explica que un servicio tan cotidiano como el comedor escolar funcione con normalidad, día tras día, curso tras curso. No es el resultado de una sola profesión, sino de muchas trabajando, silenciosamente, como un mismo equipo.

Tracking Pixel Contents