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Reindustrialización

Silence se instalará en los terrenos de Nissan de Zona Franca a partir de julio

Los previsibles recursos al concurso público para licitar el resto de terrenos pueden retrasar la llegada del D-Hub hasta finales de año

Fabrica Nissan en la Zona Franca.

Silence se instalará en parte de los antiguos terrenos de Nissan en Zona Franca a partir del 1 de julio. El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) le alquilará directamente los terrenos para acelerar su despliegue industrial. Mientras la entidad dirigida por Pere Navarro ultima las bases para sacar a subasta el resto de superficie ocupada hasta ahora por el gigante nipón, con la idea de publicar el concurso y que las empresas interesadas vayan postulándose a partir de la segunda quincena de junio. Los previsibles recursos de aquellos que no logren la licitación que anticipan desde el Gobierno, la Generalitat y los sindicatos amenazan con retrasar la llegada del resto de proyectos, entre ellos el fabricante de eléctricos D-Hub, hasta finales de año, según coinciden en señalar diferentes fuentes conocedoras de las conversaciones.

La comisión de reindustrialización de Nissan ha cerrado este lunes el reparto de los terrenos de Zona Franca. Un total de 61.078 metros cuadrados, sobre una superficie de 517.000 metros, los asumirá el fabricante de motocicletas eléctricas Silence. Con este ya hay un preacuerdo cerrado y 110 ex trabajadores de Nissan (sobre una plantilla extinta de 2.500) serán contratados por la participada de Acciona. Esta semana está prevista una reunión entre los sindicatos y la dirección de la compañía para ir avanzando qué perfiles y en qué tiempos se irán incorporando a la plantilla.

Menos definido ha quedado el futuro del grueso de los terrenos. Existe acuerdo político entre Administración, centrales y Nissan, pero el pliego de licitaciones todavía no está cerrado y el bufete de RocaJunyent -que representa al Consorci- trabaja a contrarreloj para definirlo técnicamente. Con la idea de publicarlo durante la segunda quincena de junio. Entonces se abrirá un plazo de un mes para que las empresas potencialmente interesadas en gestionar dichos terrenos se presenten. La idea es que sea una inmologística (una inmobiliaria especializada en logística), que luego subarrende a terceros las diferentes parceles y haga negocio con ello.

No obstante, con unas limitaciones para asegurar una actividad industrial mínima. Según fuentes conocedoras de la reunión, unos 270.000 metros cuadrados irían destinados a un fabricante industrial de vehículos eléctricos, cuya descripción encajaría con el D-Hub. El resto iría destinado a logística, que se quedaría con algo menos de la mitad de los metros cuadrados en plano que hoy ocupa Nissan, aunque con la posibilidad de construir en altura y ganar mayor dimensión.

La descontaminación de los terrenos, un problema

El intríngulis legal ha sido uno de los motivos de retraso del proceso, cuyo concurso debería estar publicado según acordaron las partes hace meses. La cuestión es que la comisión de reindustrialización tenía que conseguir un pliego de condiciones que reservara, de facto, un espacio para las marcas con las que la Administración lleva meses negociando. Pero en tanto que es un concurso público, no podían aparecer dichos candidatos con nombres y apellidos para evitar que fuera impugnable por potenciales interesados. Un rompecabezas legalmente complejo.

Otro elemento que está complicando el proceso es la pugna entre Nissan y el Consorci (propietario de los terrenos) por el coste de la limpieza de los terrenos. Pues la entidad dirigida por Pere Navarro necesita los terrenos hábiles para el próximo arrendatario y los nipones se resisten a asumir todo el coste de la operación, según apuntan distintas fuentes conocedoras de la operación. También la valoración que hace Nissan de sus activos, por encima del precio de mercado, según apuntas algunas fuentes. Cuestiones como el traspaso de las licencias de actividad y de las licencias medioambientales con las administraciones, así como la modificación del plan de usos municipal que requiere la operación, también están pendientes.

Cerrado el pliego, este será publicado en las próximas semanas. Hay tres nombres que han sonado con especial fuerza para ello hasta ahora: la inmobiliaria australiana Goodman, el fondo inversor con sede en Madrid Merlin Properties y la multinacional Prologis. Aunque fuentes de la negociación afirman que una decena de compañías han manifestado su interés por gestionar los terrenos. A nivel de negocio, el 'caramelo' son los metros cuadrados que quedarán reservados para la actividad logística. Esta, que pretende construir en altura y multiplicar así su espacio, llega con mucho más capital que los proyectos industriales y con capacidad para pagar cantidades mayores por el alquiler.

El problema es que es un 'caramelo' codiciado -está muy cerca del Puerto- y los perdedores del concurso previsiblemente impugnarán la adjudicación. Ya en las primeras fases del proceso de reindustrialización hubo una pugna legal entre consultoras por ver quien asesoraba el proceso -finalmente ganó KPMG- y ello demoró los trabajos durante varios meses.

Pendientes de cerrar el acuerdo con el D-Hub

Las bases del concurso público para el gestor del espacio es condición previa para que el D-Hub, formado por QEV y B-Tech, pueda estar en condiciones para acabar de cerrar su candidatura a Zona Franca. Estas semanas ha estado negociando con los trabajadores para asumir gran parte de la plantilla que deja Nissan. Serían 200 contrataciones este año, 600 más el año que viene y seguiría progresivamente hasta dar empleo a 1.300 personas en 2026. El problema es que parte sustancial del capital que precisa el D-Hub para acometer la inversión depende de las alianzas que pueda establecer con otras empresas y dichos acuerdos no podrá cerrarlos hasta que el concurso público esté ratificado, según explican fuentes conocedoras de las negociaciones.

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