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Testimonio

Silvia, en paro: "Los políticos que dicen que la economía va bien no viven en mi barrio"

Vecina de 49 años del barrio de Roquetas, se queja de la falta de oportunidades que las empresas dan a los parados veteranos

Silvia, vecina de Roquetes.

Silvia cumple con todos los requisitos para decir aquello de “estoy en paro, pero no parada”. Esta vecina de 49 años del barrio de Roquetes de Barcelona mueve cielo y tierra por las mañanas para encontrar un nuevo empleo, después de que el último contrato temporal que tenía le venciera el pasado diciembre. Por las tardes participa de la asociación de vecinos del barrio, donde a través de la red de apoyo que han montado intentan llegar donde muchas veces no llega la Administración, pero si la necesidad. En esas se ‘escapa’ por unos minutos de una reunión para atender la llamada de EL PERIÓDICO, diario que pertenece a este grupo, Prensa Ibérica. “Los políticos que dicen que la economía van bien no viven en mi barrio”, cuenta. “Lo que vemos cada día, con la necesidad que están pasando muchas familias, no es para decir que las cosas van bien. Pero aquí en Roquetes ‘fem pinya’”, añade. 

Silvia empezó a trabajar antes de acabar de estudiar. En la recta final de lo que hoy sería un grado medio de educadora infantil se puso a hacer de canguro, sacando ‘pelas’ cuando podía porque en su casa, como en tantas otras, “éramos gente humilde, trabajadora”. Mientras estudiaba conoció al que luego sería su marido, no tardaron en tener hijos y Silvia pasó a compaginar los estudios y los canguros con los hijos y los canguros. “Mi sueño era montar una guardería. Visto ahora en perspectiva tendría que haberlo intentado, pero entonces necesitábamos dinero y no podía dejar de trabajar”, cuenta.   

Silvia, con los hijos ya crecidos y la mayor de todas ya con la universidad empezada, vuelve a la carga con el mercado laboral. Para ello una de las vías que activó fue la de Barcelona Activa. Para formarse y donde le ofrecieron entrar en un plan de ocupación. Se calzó el mono de trabajo y de julio a diciembre estuvo realizando prospección en el barrio de Les Corts sobre las necesidades y hábitos de la tercera edad de la zona. Pero el plan de ocupación acabó con el año y ahora Silvia tiene que volver a buscar un nuevo empleo.

“Cuando has estado tanto tiempo fuera cuesta mucho volver a entrar. Busco ofertas que ponga ‘no se requiere experiencia’, pero no me llaman. Supongo que esperarán jóvenes. A mi edad cuesta más y ahora mismo no me ha pillado en el mejor momento”, cuenta. “No me ha tocado el mejor momento con esto del covid. Mucha gente sigue parada. De momento priorizó buscar de lo mío, pero no descarto nada. Si la cosa sigue así y no encuentro nada pues me pondré a limpiar, yo por mis hijos lo que haga falta”, añade orgullosa.  

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