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Los fletes también se disparan en las rutas nacionales a las puertas de Navidad

Las empresas transitarias denuncian subidas de hasta un 35% para un contenedor de 40 pies

Un gruista apila los contenedores de mercancías en las instalaciones del puerto de Santa Cruz de Tenerife.

A perro flaco, todo son pulgas. Por si no fuera poco problema el extraordinario encarecimiento del transporte de las exportaciones e importaciones –ni siquiera sobrepagando el servicio hay garantías de que los productos lleguen en la fecha deseada–, ahora también se disparan los fletes para traer o llevar mercancías desde o hasta la Península. Sobre todo si el buque que transporta el contenedor o los contenedores tiene que pasar por los puertos del Mediterráneo. Las empresas transitarias de Canarias –una firma transitaria es aquella que se ocupa de todas las gestiones administrativas y logísticas para el transporte de mercancías en puertos y aeropuertos– han detectado que los fletes en las rutas marítimas nacionales han subido entre un 30 y un 35% en los últimos días. El mismo contenedor de 40 pies para traer productos desde Barcelona a Las Palmas de Gran Canaria o a Santa Cruz de Tenerife que hasta ahora costaba 1.100 euros ahora cuesta alrededor de 1.400.

Así lo denunciaron ayer desde la Asociación de Empresarios Transitarios Expedidores Internacionales y Asimilados (Ateia), que en Canarias tiene organizaciones en ambas provincias –Ateia-Oltra Las Palmas y Ateia-Oltra Tenerife– que armonizan los intereses de unas 70 firmas de la Comunidad Autónoma.

Por el contenedor que se pagaba 1.100 euros hasta hace nada ahora se paga alrededor de 1.400

El comercio de medio mundo está sufriendo las consecuencias, ya sea teniendo que pagar precios desorbitados o renunciando a la importación de todas o parte de las mercancías previstas, del colapso del transporte marítimo internacional. Pero en Canarias, donde por su condición de archipiélago la gran mayoría de productos entran o salen por el Atlántico, la situación es aún más problemática para los negocios, máxime a las puertas de la Navidad, la temporada alta para el comercio. La disyuntiva es hacer acopio de mercancías en la medida de lo posible, con el riesgo de acabar comprando más productos de los que se acaben vendiendo y asumiendo un sobrecoste en muchos casos imposible de asimilar, o advertir a los clientes de que en la próxima campaña navideña no van a estar a la venta todos los juguetes, ropa o complementos que quieran regalar. Y con el comercio sufren también las empresas transitarias, que son las que se encargan de organizar todo lo necesario para la entrada y salida de esos contenedores de mercancías.

«No quisiera ser alarmista, pero la situación es peor de lo que se piensa», aseguró ayer Darío Hernández Luis, presidente de la división tinerfeña de Ateia-Oltra. El riesgo de desabastecimiento, sobre todo de productos provenientes del continente asiático –en Asia, sobre todo en China, están confiscados decenas de miles de contenedores para el acopio del gigante asiático, lo que unido al alza de los precios de las materias primas y la escasez global de componentes como los microchips ha disparado los fletes a máximos históricos–, hace tiempo que está presente, pero si la subida de los precios también se produce en las rutas nacionales, la situación es casi insostenible. De hecho, Hernández Luis explicó que aún no se es del todo consciente de la situación, y quien lo es, está pagando las consecuencias.

En este sentido, el empresario expuso que la única forma para traer mercancías es pagar los contenedores por adelantado. O más bien sobrepagarlos, porque lo que antes costaba 800 dólares hoy cuesta 8.000, diez veces más. Y hay casos donde el incremento es incluso mayor. Un caos internacional al que se suman ahora, en el caso de Canarias, las subidas de los fletes de las navieras que cubren las rutas nacionales. Una subida a la que las firmas transitarias no le encuentran sentido.

Darío Hernández: «No quisiera ser alarmista, pero la situación es peor de lo que se piensa»

El presidente de Ateia Tenerife detalló que los servicios jurídicos de la organización ya se han puesto manos a la obra para ver por qué se está produciendo esta subida de precios generalizada y, si es el caso, denunciar posibles prácticas anticompetencia o un pacto de precios de las navieras. El empresario aseveró que en estos momentos el encarecimiento de los costes para las transitarias, sobre todo para aquellas que subcontratan determinados servicios, las obliga a trasladarlos a los clientes sin otra posibilidad. Hay que tener en cuenta que en muchos casos hay que pagar los contenedores por anticipado, un dinero que a veces ponen las empresas transitarias y que luego repercuten al cliente. Toda la cadena se ve así afectada.

Entre los sectores más afectados por el desabastecimiento de productos en las Navidades están el textil, la electrónica y las jugueterías, es decir, tres actividades que hacen su particular agosto en el último mes del año.

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