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La UE refuerza su escudo con nuevas armas ante la competencia desleal

China y los sectores del acero y del aluminio, principales focos de protección

Un trabajador chino del sector del metal, durante una pausa de su jornada.

Un trabajador chino del sector del metal, durante una pausa de su jornada.

Pese a la pandemia y las crecientes tensiones comerciales de estos años, el sistema de protección de las empresas europeas y el escudo comercial de la UE contra la competencia desleal de terceros como China no solo ha seguido funcionando correctamente, sino que los Veintisiete incluso han reforzado su arsenal con la puesta en marcha de nuevas medidas que han permitido atacar con aranceles también los subsidios transfronterizos de Pekín a empresas de capital chino ubicadas en otros países.

La UE refuerza su escudo con nuevas armas ante la competencia desleal

La lista de casos abiertos este año –25 investigaciones nuevas o revisiones que afectan a empresas de China, India, Turquía y Rusia, entre otros– augura que Bruselas seguirá ojo avizor para erradicar esa tendencia. «Durante la pandemia hemos seguido utilizando eficazmente nuestros instrumentos de defensa comercial, mejorando su seguimiento y su ejecución, y hemos abordado las nuevas formas en que los terceros países conceden subvenciones. No toleraremos que nuestros socios comerciales hagan un uso indebido de los instrumentos de defensa comercial», explica el vicepresidente y responsable de comercio de la Comisión Europea (CE), Valdis Dombrovkis, sobre uno de los pilares de la estrategia comercial europea, rediseñada a principios de año para hacer frente a las tentaciones proteccionistas de EEUU y China, para luchar contra todas las prácticas que distorsionan la igualdad de condiciones.

Durante el pasado ejercicio, Bruselas impuso por primera vez derechos compensatorios a la ayuda financiera transfronteriza concedida por el Gobierno de Pekín a empresas de propiedad china que fabricaban tejidos y productos de fibra de vidrio de filamento continuo en Egipto para la exportación posterior a la UE. «Estas subvenciones crearon capacidad adicional y abrieron nuevos canales para la exportación de productos subvencionados a la UE, causando un perjuicio a las empresas europeas que fabrican los mismos productos», sostiene la CE sobre una creciente práctica que Bruselas también ha detectado este año.

Bruselas reprocha particularmente a Pekín, principal socio comercial de bienes de la UE y un «rival sistémico», su falta de transparencia y critica que este tipo de subvenciones hayan contribuido a aumentar el exceso de capacidad mundial en sectores como el acero y el aluminio de forma que «se han incrementado las exportaciones de China realizadas en condiciones desleales». A esto achaca «una bajada de precios a escala mundial y el perjuicio a muchas industrias de los países importadores, incluidos los estados miembros», subraya sobre un sector, el del acero y el aluminio, que mantiene también enfrentados a la UE y a EEUU.

Bruselas reprocha particularmente a Pekín, principal socio comercial de bienes de la UE y un «rival sistémico», su falta de transparencia

Según el último balance publicado la pasasda semana al respecto, a finales de 2020, la UE mantenía en vigor 150 medidas defensivas –10 más que en 2019–; el grueso de ellas, antidumping (128), contra 72 productos procedentes de 16 países con precios más bajos de sus verdaderos costes de producción. El escudo comercial también incluye medidas antisubsidios (19) y de salvaguardia para evitar el incremento repentino de importaciones (3).

El informe cifra en 15 las investigaciones abiertas el año pasado, una menos que en 2019, aunque la UE impuso 17 medidas provisionales o definitivas, dos más, y realizó 28 revisiones frente a las 23 previas. Este 2021, el Ejecutivo comunitario ha puesto en marcha 12 investigaciones y 13 revisiones.

El principal foco de preocupación, en todo caso, no ha cambiado. China sigue concentrando el grueso de las medidas de defensa comercial (99 de las 150 en 2020), muy por delante de Rusia (9), la India (7) y EEUU (6). En la lista de países con cuentas pendientes también figuran Corea del Sur, Taiwán, Indonesia, Egipto e Irán, entre otros.

Aunque la pandemia de coronavirus causó restricciones en los desplazamientos que impidieron a los técnicos comunitarios llevar a buen puerto las inspecciones habituales (26 visitas in situ llegaron a realizar los funcionarios comunitarios en 2020), eso no impidió investigar y respetar los plazos legales gracias al actual sistema de verificación cruzada remota.

La Unión Europea abrió el año pasado 12 nuevas investigaciones antidumping, 8 con China en el punto de mira, y tres antisubsidios, principalmente en torno al acero, el aluminio y otros metales.

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