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Las Palmas-Tenerife, nuestro Mundial

Con el planeta fútbol mirando a Qatar, se escribe otro capítulo en la historia de los derbis. Los amarillos llevan cuatro jornadas sin ganar, los blanquiazules llegan con una dinámica al alza.

Entrenamiento del Tenerife. María Pisaca

El derbi entra en escena en la temporada 2022/2023 con la inédita competencia de un Mundial. La cita planetaria acapara casi toda la atención en estos días, pero el clásico canario, el número 70 de la historia –de carácter oficial–, se hace un hueco y vuelve tan cargado de interés como de costumbre. No será tan relevante como los dos últimos, los de la semifinal de la promoción de ascenso a Primera División del pasado mes de junio, pero reunirá, una vez más, todos los ingredientes que lo confirman como uno de los partidos más esperados por dirigentes, técnicos, jugadores y aficiones del Tenerife y Las Palmas. Los blanquiazules se presentarán este sábado en el estadio Gran Canaria (21:00) con ocho puntos menos que los amarillos, tratando de acercarse a la zona en la que ha estado su rival desde que empezó el curso. Ambos comparten el objetivo de competir por subir de categoría, como la campaña pasada, pero, de momento, no están siguiendo el mismo camino. Los de Xavi García Pimienta llevan entre los seis primeros clasificados desde la segunda jornada. Los de Luis Miguel Ramis no han pisado ese sector.

Hay más. Respecto a la versión de la Liga anterior, Las Palmas sigue destacando por sus recursos para generar juego y atacar, con el arte de Jonathan Viera y los goles de Marc Cardona (5) como algunos de sus principales rasgos distintivos, pero ha evolucionado para consolidarse como un bloque con una respuesta defensiva más contundente:solo ha encajado nueve goles y ha dejado su puerta a cero en diez partidos. En cambio, al Tenerife le ha costado avanzar con las señas de identidad que caracterizaron su fútbol a lo largo del último ejercicio. Llegó a tocar fondo con una racha de tres derrotas seguidas –Leganés, Real Zaragoza y Mirandés–, pero despertó a tiempo para ganar en El Plantío y repetir en casa ante el Huesca, con la eliminatoria de Copa del Rey superada contra el Lealtad en medio. De una semana a otra, el equipo blanquiazul pasó de no parecerse en nada al de la campaña que casi termina en ascenso, a ser un calco. Precisamente, ese es su gran aval. Con esa fórmula ya superó a la Unión Deportiva hace casi seis meses en el doble duelo del playoff:un 1-0 en el Heliodoro y un 1-2 en el mismo escenario de este sábado.

Por ese lado, todo indica que se vivirá un pulso de estilos, que cada uno será fiel a su manera de interpretar el juego. Ahí se supone que nadie parte con ventaja. Otra cosa serán las dinámicas, que también influyen. Aunque en la clasificación hay una separación considerable, en el tramo de las seis últimas jornadas el Tenerife sumó un punto más que la Unión Deportiva. Después de vencer a la Ponferradina y al Cartagena, el equipo amarillo se estancó –más en puntuación que en juego– con una racha de dos derrotas y un par de empates. En total, 8 puntos de 18. En ese mismo trayecto, los blanquiazules derrotaron al Granada, se quedaron sin sumar ante Leganés, Zaragoza y Mirandés y firmaron un pleno contra Burgos y Huesca. O lo que es lo mismo, 9 puntos de 18. Con todo esto, el derbi podría servir de catalizador, para acelerar o ralentizar rachas. O para dejarlas igual. Quién sabe.

Números y sensaciones aparte, no será un clásico marcado por las bajas. En ambos lados habrá alguna que otra significativa, pero, más o menos, tanto Pimienta como Ramis tendrán para elegir. La principal ausencia de los locales es la del portero Álvaro Valles, operado hace una semana de una fractura de menisco. Por él jugará, como en la visita al Levante –1-1 con gol de Cardona en el alargue–, el catalán Álex Domínguez. Tampoco estará disponible Sandro Ramírez. El delantero se quedará fuera por una rotura muscular. Se trata de la misma lesión que apartará del partido al blanquiazul José León. El central madrileño lo verá por la tele, como Alexandre Corredera, Andoni López y Borja Garcés, el único que no está condicionado por un problema físico. El atacante melillense cumplirá el segundo de los dos encuentros de suspensión que le cayeron por su expulsión en la visita al Burgos. La relación de descartados se completa con David Rodríguez, que no dejará vacía la representación de la cantera en el recinto de Siete Palmas. Ahí estarán Teto y Javi Alonso con la oportunidad de debutar en un derbi, pero también Víctor –portero–, Alassan y Selma.

De todos ellos, el único que parece tener un lugar seguro en el once es Teto, aunque Javi también encajaría en una alineación que, en teoría, se parecerá mucho a la que se enfrentó de inicio al Huesca. De ser así, volverán a coincidir dos laterales derechos, Buñuel y, a pierna cambiada, Mellot. La duda estaría en el centro de la defensa, en si Ramis confiará en el oficio de Carlos o en el notable nivel de Sipcia para acompañar al emergente Sergio González. En la siguiente línea, los debates giran en torno al socio de AitorSanz¿Jurado, como en la jornada anterior, Javi Alonso o Larrea? Y en ataque, Romero y Gallego –autor de los dos goles del último derbi– parecen fijos, como Teto. Igualmente podría serlo Waldo, uno de los más destacados en el triunfo frente al Huesca, tras recuperarse de una lesión muscular. En cualquier supuesto, Dauda y Elady son alternativas más que fiables. Si no, suplentes de lujo.

Al último derbi de Concepción como presidente del Tenerife, asistirán 690 aficionados blanquiazules. Al menos, son los que se reunirán en el sector reservado por el club local para seguidores visitantes en un estadio que rozará el lleno. Por un rato no habrá nada mejor que el clásico canario. Algo así como nuestro Mundial.

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