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El arte de ganar 'sin' el balón

El equipo de Luis Miguel Ramis está entre los que menor posesión de la pelota presentan después de 28 jornadas

Elady Zorrilla, trabajando en defensa en el Tenerife-Ibiza.

Al Tenerife le bastó con el 33 por ciento de la posesión del balón para ganar con autoridad al Ibiza el pasado sábado. Fue el partido de esta temporada, disputado por los blanquiazules, con una inferioridad más clara en cuanto al dominio de la pelota, seguido de otro de buen recuerdo para el tinerfeñismo, el 0-2 al Valladolid en el estadio José Zorrilla. Casualidad o no, puede que fueran dos de los encuentros en los que el conjunto de Luis Miguel Ramis se ha aproximado más a su ideal de rendimiento.

Lo cierto es que el representativo le ha ganado muy pocas veces al adversario en la estadística de la posesión. Tampoco lo necesitó. Y cuando lo hizo, no siempre se impuso en el marcador. Por ejemplo, en el 0-0 con el Leganés, los insulares mandaron sobre el campo con un 65 por ciento de la posesión, registro similar al del empate en Amorebieta (1-1). También tuvo más el balón que el oponente en el 0-0 de la primera vuelta con el Real Real Oviedo, en el Tartiere, o en la derrota en Liga ante el Eibar en el Heliodoro Rodríguez López... ¿Se trata de un rasgo característico, de un punto de partida, de la adaptación a las circunstancias de los partidos y al plan de los adversarios...?

Sea lo que sea, al Tenerife le está dando resultado esta fórmula. Los números lo dicen todo:es el que menos goles en contra lleva (19), el segundo mejor visitante, el tercero en la clasificación general... En líneas generales, este estilo no siempre es garantía de éxito. Ningún lo es, en realidad. Se trata de ejecutarlo de la manera correcta. A falta del último tercio del calendario, los equipos que más tiempo han manejado el balón son la UD Las Palmas y el Ibiza –sobre todo ahora con Jémez–, que se acercan al 60 por ciento. Girona, Almería y Valladolid, entre otros, están próximos a ese porcentaje. En cambio, los que menos han tocado la pelota para desplegar su fútbol son el Lugo y el Fuenlabrada (40), por delante del Amorebieta (42), Burgos (43), Real Oviedo (45) y Tenerife (47).

«El modelo de juego de Ramis ya es una característica, no le hace falta tener demasiado el balón». Es la conclusión a la que llega el entrenador tinerfeño Braulio de León después de haber seguido al detalle la trayectoria del equipo blanquiazul. «El Tenerife lo basa todo en su sistema defensivo y, a partir de ahí, juega en ataques cortos o en transiciones muy rápidas cuando recupera la pelota», apunta antes de añadir un matiz esencial que explica la evolución alcanzada respecto al modelo de la Liga pasada, teniendo al mismo técnico. «Esta temporada sí ha cambiado un poco por la presencia deÁlex Corredera en el centro del campo y por poder iniciar el juego con Soriano, León o Sergio González, que dan más criterio en el origen del juego, pero tampoco creo que Ramis sea muy partidario de tener mucho tiempo el balón;concentra sus sistemas en otros aspectos», insiste el analista.

Esta reducción de procedimientos, con signo ganador en el caso del Tenerife, se alimenta de varias claves fundamentales. «Necesitas tener las ideas muy claras, sobre todo en el aspecto defensivo», sostiene Braulio. «El rival va teniendo el balón, pero sin hacerte daño; se va desplegando y dejando espacios; y como confías tanto en tu nivel defensivo, no necesitas tener la pelota, sino que robas y aprovechas los huecos que deja el otro equipo», resume sin pasar por alto que «todo eso se entrena, por supuesto».

En teoría, se trata de un estilo que desgasta más que el consistente en un juego más elaborado, situación que los blanquiazules están sabiendo manejar sin grandes problemas, tal como indica De León. «Este fútbol puede ser más físico y exigente, pero el equipo está bien hasta en eso a estas alturas», afirma llevando el asunto a la influencia de los resultados, porque «si ganas, tu sistema es súper válido, y si no lo haces, no lo es tanto».

En cuanto a su encaje en determinadas categorías, la asociación del modelo que pone en práctica el Tenerife con la Segunda División no sería del todo exacta. «En Primera, los entrenadores se pueden sentir un poco con la obligación de ofrecer otro fútbol, pero tampoco es una cuestión de estar en un nivel o en otro», opina De León. De hecho, suele haber «un poco de todo», según los técnicos. «Unos quieren un fútbol muy elaborado y hay otros que eligen otro camino, como el Cádiz que entrenó Álvaro Cervera, el Atlético de Diego Simeone... En el Tenerife, los rasgos característicos son su sistema defensivo, el robo en ciertas partes y la intención de hacer daño en determinadas posiciones, en función de los jugadores. Pero no depende tanto de las categorías, sino del entrenador que esté al mando», concluye.

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