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Derbi

Cuando el ‘Tete’ murió matando

El gol en la primera parte del argentino Bruno Marioni metía al conjunto amarillo en zona de descenso y dependiendo de otros

El periódico ‘Jornada Deportiva’ advirtió que la victoria del Tenerife en el Insular el 5 de mayo de 2002, podría suponer el descenso de la UD Las Palmas. Firmó la crónica Erik Canino. E. D.

El 5 de mayo de 2002 el Tenerife conseguía su tercer triunfo en competición oficial en campo de la UD Las Palmas. Fue en Primera División y los blanquiazules necesitaban la victoria para mantener la esperanza de evitar el descenso. Aún así, de nada sirvió.

Muchas son las vivencias, recuerdos y anécdotas que han trascendido en los derbis canarios, pero el clásico del 5 de mayo de 2002 fue otra de las claves para entender de cierta forma el pique histórico de un Tenerife-Las Palmas o Las Palmas-Tenerife. Ese día un 'Tete' casi desahuciado se enfrentaba a los amarillos como visitantes con muy poquísimas esperanzas de mantenerse en la Primera División, mientras que la UD tenía todo para que una vez sentenciado el partido, el equipo mantuviera su estatus de equipo de máxima categoría.

El resultado de 0-1 para los tinerfeños sentenció a los grancanarios, que ya no dependían de ellos mismos para mantenerse un año más en la máxima competición. El argentino Marioni fue el goleador y lo celebró con voltereta incluida en la catedral del fútbol de la provincia vecina. Gol y voltereta... Casi nada.

Este enfrentamiento fue el tercero de un total de cuatro en los que el Tenerife se ha impuesto al eterno rival en su campo sobre un total de 32 partidos de clásicos jugados en Gran Canaria en competiciones oficiales. Es, además, otro de los más recordados por las especiales circunstancias que se vivieron y porque fue el único que se ha jugado en la Primera División, entre otras cuestiones mucho más sentimentales.

En los banquillos, los experimentados Fernando Vázquez y Javier Clemente, dos entrenadores con dos estilos de juego muy distintos que en el partido intercambiaron los papeles. El mister blanquiazul presentó un grupo más valiente de lo que venía siendo habitual sabedor de tener en sus manos la última oportunidad de mantenerse en Primera. El Tenerife buscó el juego con sentido práctico y seriedad, mientras que Las Palmas echó su suerte a base de contragolpes y empuje físico, describía en Jornada Deportiva Erick Canino.

El ‘Tete’ intentó ganar el mediocampo casi desde el pitido inicial y gracias al trabajo de pico y pala de Christian Basseda, que articuló las primeras acometidas chicharreras demostrando que cuando quería llegaba al área rival y llevaba el miedo a la parroquia local. Mientras, la UD hacía lo propio, pero no certificaba sobre el papel su confianza de poder ganar a su eterno rival.

Y llegó el gol chicharrero. En el minuto 33, Marioni se aprovechó de las indecisiones de la defensa y el guardameta amarillos para meter el gol. La celebración del argentino con una espectacular voltereta dio mucho de que hablar.

Conseguido el gol, el Tenerife dio un recital defensivo y ni los cambios propuestos por Fernando Vázquez impidieron el asalto final de los blanquiazules. El ‘Tete’ con el 0-1 se agarraba a una esperanza muy débil de mantenerse en Primera, llevando a Las Palmas al desastre. Al final, los dos descendieron a Segunda División.

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