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El Lenovo recupera su identidad

El club lagunero, mucho más reconocible que en su estreno liguero, y liderado por los 31 puntos de un enorme Fitipaldo, supera –aunque no sin sufrimiento– al Unicaja para sumar su primer triunfo del curso

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Partido Lenovo Tenerife - Unicaja Málaga Carsten W. Lauritsen

Más reconocible que en el estreno del curso y más intenso que cinco días atrás, pero también con cierta intermitencia en su juego y más sufrimiento final del esperado a tenor de las cómodas ventajas que llegó a manejar, pero el Lenovo Tenerife logró ayer su primer triunfo de la Liga Endesa 21/22. Lo hizo el cuadro lagunero al derrotar por cinco puntos de ventaja a un Unicaja que casi siempre fue a remolque pero que nunca se rindió. Llegaron a estar los laguneros con un +11 en el tercer acto, y sobre todo 10 arriba a solo tres minutos del final (79-69), pero sin embargo no fueron capaces de darle carpetazo al duelo y se las vieron y desearon para no llevarse un susto.

La enorme actuación de Bruno Fitipaldo, autor de 31 puntos (5/7 en triples y 14/15 en libres) y 36 créditos de valoración, resultó clave para el conjunto tinerfeño, cruzado hasta el descanso en el tiro de tres (2/13), pero que en cambio recurrió en la segunda mitad a dos de sus valores más seguros la pasada campaña. Por un lado, Shermadini, autor de 19 puntos (13 de ellos en los dos últimos periodo) y seis rebotes; y por el otro, su sublime acierto desde el 4,60, con solo dos errores tras 26 lanzamientos y un casi inmaculado 11/12 en el acto definitivo cuando más apretó su rival.

Explotó de entrada el Lenovo su teórica superioridad interior, con Shermadini posteando a Eric (2+1) y Wiltjer llevándose también a las trincheras a Barreiro, incluso para finalizar en segunda oleada (7-2). Pero donde realmente dio otra sensación el conjunto de Vidorreta en relación a la primera jornada fue en su actividad atrás, con mucha intensidad colectiva y cerrando bien el rebote (9-2).

Pero los aurinegros no terminaron de ser constantes y sufrieron con la versatilidad de Barreiro y con la manera de negar los triples por parte del Unicaja (el primer tiro desde el 6,75 llegó tras seis minutos y medio) para de pronto verse abajo (9-10). Con dos bases, Sastre de tres y Guerra más móvil en las continuaciones, el Canarias recuperó algo de chispa y apoyado también de nuevo en las buenas prestaciones en su lado de la cancha firmó un parcial de 11-1 para el 20-11 con siete jugadores ya aportando en anotación.

Como antes, los buenos momentos de los locales no tuvieron continuación y se convirtieron en varios malas selecciones de tiro y algunos desajustes atrás (con rebote regalado tras tiro libre) de los que se aprovecharon Abromaitis (dos triples) y Eric (continuación a placer) para volver a equilibrar la contienda, ya en el segundo acto (22-22). Situación cercana al colapso en la que mucho tuvo que ver el nulo acierto canarista desde el perímetro.

Tuvo que ser Fitipaldo el que resolviera la papeleta con un 2x1, parando la reacción visitantes con un triple al que sumó dos libres. Alguna aparición esporádica de Shermadini y la inspiración del base uruguayo (12 puntos al descanso) mantuvieron en franquicia al Lenovo (34-27, 18’), que aún así nunca dio la sensación de estar cómodo en la pista, y ya desquiciado con su divorcio desde el arco por muy liberadas que fueran sus situaciones de tiro (2/13 al descanso con 0/5 de Doornekamp), y apenas sin poder sacar petróleo de sus habituales 2x2 entre el base y el poste. Con Fernández sumando desde el libre (5/5), solo una canasta tras ofensivo de Gio y otra bomba final de Huertas le permitieron a los isleños llegar por delante al intermedio (38-34).

Al regreso de vestuarios el Lenovo pulsó el botón rojo y se encomendó una vez más a la pareja Huertas-Shermadini para liderar un arreón (con triple de Salin incluido) que le permitió elevar su colchón por encima de la decena (49-38). Máxima renta hasta ese momento para los locales, que fueron capaces de aplacar la pequeña insurrección de Bouteille (cinco puntos seguidos para el 51-45) con un triple de Salin y una canasta de Sastre (57-48) para meter luego el duelo en un intercambio de canastas (59-50). Solo dos regalos de Huertas (aunque el brasileño lo arregló un tanto) permitieron correr al Unicaja (59-54) e impidieron a los de Vidorreta afrontar el acto final con un colchón más confortable (61-54).

Volvió a asumir galones Shermadini (pese a dos pérdidas ahorrables) en el arranque de un cuarto final con más errores que aciertos. Lo hizo el georgiano posteando e incluso anotando desde cinco metros, lo que junto a un nuevo triple de Fitipaldo situó de nuevo a los laguneros en el +11 y obligando a Katsikaris a pararlo con un tiempo (68-57, 34’). Pese a la aportación exterior de Bouteille, respondió Fitipaldo (73-62, 35’) y aunque el Unicaja amagó seriamente con disputar el triunfo (otro triple de Bouteille y cuatro puntos de Fernández para el 73-69), de nuevo Bruno marcó diferencias, esta vez con un 3+1 (79-69), luego dos buenas defensas y a continuación dos libres más para que el duelo quedara prácticamente sentenciado a menos de dos minutos de la conclusión (81-72).

Infalibles en el tiro libre

Aún así, los canaristas no fueron capaces de cerrar el choque y dieron vida a un Unicaja, que entre un 2+1 de Cole y una canasta a la contra de Bouteille soño con la machada a 25 segundos del final. Ante la dificultad apareció, quién si no, Fitipaldo, para convertir dos libres (82-77 a 20 segundos de la conclusión). Fernández anotó de tres tras rebote ofensivo (83-80, a 12”7), pero a los locales no les tembló la mano desde el 4,60 (anotaron sin fallo Salin y Fitipaldo) para sentenciar a su favor y, de paso, evitar cualquier duda que se pudiera generar... dentro y fuera del equipo. La ratificación a este reencuentro de los de Txus Vidorreta con su propia identidad será en apenas unas horas, mañana por la tarde en la visita a la Isla del Bilbao.

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