Concluye la grabación

‘La casa del dragón’: un rodaje de impacto monumental

El regreso de la macroproducción de HBO a Cáceres convence por los ingresos millonarios y la proyección internacional aunque abre el debate sobre la necesidad de regular las grabaciones en la ciudad monumental

Así está siendo el rodaje de 'La casa del dragón' en Cáceres.

Así está siendo el rodaje de 'La casa del dragón' en Cáceres. / JOSÉ LUIS GÁLVEZ / SERGIO VELA / CARLA GRAW

Gema Guerra Benito

Cáceres recordará este año por multitud de motivos, pero con toda probabilidad en la cúspide de ese ránking aparecerá el mediático rodaje de La casa del dragónNo es la ciudad una novata en lo cinematográfico. En sus calles han rodado Sigourney Weaver, Alain Delon, Paul Verhoeven y Ridley Scott, nombres de los que no se ha presumido prácticamente hasta que Juego de tronos, la serie más vista de la historia, recordó a más de uno el potencial oculto de un enclave único. 

Si hay algo que ha podido lograr la llegada de la macroproducción internacional es haber conseguido reconciliar a Cáceres con su memoria. Al margen del boom innegable de rodajes que ha contabilizado la ciudad en los últimos años, ha sido la saga de HBO la encargada de apuntalar una tendencia que se afianza como un filón para la capital cacereña. 

Tras su primera visita en 2016 para grabar secuencias de la séptima temporada de Juego de tronos, volvieron en 2021, esta vez para rodar la precuela, entonces con una expectación sin precedentes por la novedad. La casa del dragón se estrenó en verano de 2022 con audiencias de millones de espectadores. En ese momento, ni se conocía al elenco, salvo a Matt Smith (Doctor Who, The Crown) ni la ciudad tenía entonces constancia de que se convertiría en una localización clave para las temporadas sucesivas. Tanto es así que la confirmación de una segunda temporada ya desató los rumores de que la producción regresaría a Cáceres. Así fue. 

Dos años más tarde, ya con los nombres y las caras al día y con la certeza de que la ciudad monumental es Desembarco del Rey, el equipo prácticamente al completo ha regresado para grabar las secuencias que se emitirán en la segunda parte prevista para 2024. De nuevo, Cáceres se ha convertido en base de operaciones en la península, no obstante, la producción ha descartado otros escenarios de la primera temporada como Monsanto y La Calahorra. 

Un funeral y un dragón decapitado

El rodaje de la segunda temporada de La casa del dragón ha despertado todo tipo de conjeturas sobre las tramas a lo largo de la semana de rodaje. Si ya los admiradores de la saga especulaban sobre los derroteros de la segunda entrega, prevista para 2024, a lo largo de la semana han podido desarrollar sus hipótesis con el material que ha trascendido durante los días de rodaje.

Han sido las capturas que se han publicado en los medios --la productora ha tratado como de costumbre blindar cualquier tipo de acceso para evitar spoilers-- las que ponen sobre la pista a los fans de la precuela.

Entre ellas, se avanza que habrá un cortejo fúnebre, presuntamente de Jaehaerys Targaryen, hijo de Haelena (Phia Saban). También en lo relativo a funerales, en Trujillo, trascendió una cabeza de dragón decapitado con flechas. Otro de los adelantos se encuentra en que habrá tomas aéreas de Los Barruecos. Queda por saber si de nuevo los dragones sobrevolarán el paraje natural.

En esta ocasión, permanecen alrededor de tres meses en la ciudad --la primera vez fue casi medio año--. Aún así, continúa siendo la producción audiovisual de mayor envergadura que ha acogido jamás la capital cacereña. El equipo técnico, que gestiona el enlace en España de HBO, la malagueña Fresco Films, ha desplegado a casi medio millar de profesionales, entre locales e internacionales. En cuanto a la dirección y el elenco, han pisado tierras cacereñas Andrij Parekh--director en la última temporada de Succession--, las protagonistas y ya reconocidas Olivia Cooke y Emma D’Arcy e incorporaciones como Phia Saban. 

Este gran despliegue de medios ha generado beneficios para multitud de sectores, entre ellos, proveedores, empresas de logística, hosteleros y alojamientos, a los que repercute de forma directa generándoles ingresos comparables a un año en cuestión de meses. En su momento, el ayuntamiento llegó a aportar datos basados en estimaciones y llegó a cifrar el impacto económico del rodaje en diez millones de euros.  

Aparte de la evidente repercusión en términos económicos, cierto es que la serie ofrece una proyección internacional de la ciudad. De hecho, en los últimos años ha aumentado el número de visitantes que viaja exclusivamente para conocer las localizaciones. Este tirón no se logró aprovechar tras la primera visita de 2016 tras un ejercicio de autocrítica, las instituciones locales han trabajado en iniciativas para atraer a fanáticos de la saga a la ciudad, entre ellas con un festival para admiradores de los Targaryen. 

No obstante, a pesar de convencer en lo económico y en lo turístico a toda una ciudad, en esta última visita han aumentado las voces que piden abrir un debate sobre la necesidad regulación de las producciones millonarias debido al impacto que provocan en el entorno. En este último rodaje, en cuestión de unas semanas, han desfilado por el casco histórico camiones, decenas de caballos, grúas, las fachadas han sostenido cromas gigantes, el pavimento del recinto amurallado se ha cubierto de arena y han rodado carruajes de época con decenas de kilos. Tanto vecinos como colectivos piden que ese deterioro sea sufragado de alguna forma por la producción para que más tarde se revierta en mantenimiento. 

Lo cierto es que España no cuenta con un criterio unificado sobre tasas de rodaje. Conviven circunstancias como las de Barcelona, que cobran desde 150 hasta 700 euros, otras solo aplican un impuesto de ocupación de vía pública y otras como Málaga o Cáceres, que no cobra nada con el fin de atraer a las productoras. En ese sentido, los partidarios de aplicar un impuesto sostienen que hace años tenía sentido que se aplicaran incentivos fiscales para dar a conocer la ciudad, pero una vez que se ha conseguido el propósito, debe primar la conservación de un escenario único en el mundo. Despide así Cáceres otro rodaje monumental entre la satisfacción y los debates futuros que deberá abordar si se cumple el anuncio de la tercera temporada.