Adiós a la voz de la Nueva Troba Cubana | Fallece Pablo Milanés

Canarias, su destino favorito

Pablo Milanés convirtió a las Islas en su destino más visitado con más de cuarenta actuaciones

Pablo Milanés durante su concierto de 2018 en el auditorio Alfredo Kraus. | | JUAN CARLOS CASTRO

Pablo Milanés durante su concierto de 2018 en el auditorio Alfredo Kraus. | | JUAN CARLOS CASTRO / Alberto García Saleh

Pablo Milanés visitó en más de 40 ocasiones las Islas Canarias. Desde su primera actuación en 1977, el cantautor cubano tuvo al Archipiélago como una parada imprescindible en sus giras. 

Pablo Milanés ha sido el artista internacional que más veces ha actuado en Canarias. Se calcula que en torno a las 40 y pico ocasiones el cantautor cubano ha visitado las islas. Por eso, intentar hacer un repaso de todas esas actuaciones sería algo desmesurado. Pero sí se puede recordar que vino por primera vez en 1977 de la mano de Caco Senante para actuar, junto a Silvio Rodríguez, en la plaza de toros de Tenerife y en el teatro Pérez Galdós de Las Palmas. El propio Caco Senante recuerda ese momento. “Yo los traje porque el representante que los embarcó en esa gira, que era el mismo de Antonio Gades, me llamó y me preguntó ‘¿tú le puedes organizar unos conciertos en Canarias?’ Y le dije que sí, aunque no eran muy conocidos todavía aquí. Los llevé a Canarias, estuvieron unos diez días por las islas y cantaron en varios sitios y fue impresionante”.

Esa primera ocasión fue el germen de esa ingente cantidad de seguidores de la Nueva Trova Cubana que se formaría en los años posteriores. Senante lo explica claramente. «Fue la primera vez que se escucharon en Canarias canciones como La vida no vale nada, Para vivir o Yolanda, que pertenecían a su primer disco Yo pisaré las calles nuevamente, y enseguida calaron muy hondo en el público de aquí».

Visitas

Desde entonces, las visitas de Milanés al archipiélago se fueron repitiendo casi todos los años. Esa fijación por Canarias, la explica el cantante tinerfeño en que “había conectado con el público canario, que lo quería mucho y, desde el primer momento, obtuvo un número de seguidores muy alto”. Pero un aspecto que el cantante tinerfeño quiere profundizar es que “no solo colaboró conmigo en un disco, sino que grabó con Los Sabandeños, Los Gofiones, Pedro Guerra, el grupo Fuerteventura, Mestisay, Taller Canario. Con todos los artistas canarios que adquirían una determinada importancia o nivel”. Desde su punto de vista, Milanés es “uno de los más grandes autores que ha habido. Como intérprete tenía una afinación perfecta y una voz privilegiada que marcó un estilo y las consecuencias”. Porque, según Senante, “nadie puede decir que ha oído desafinar alguna vez a Pablo porque eso nunca ha existido. Tenía una voz privilegiada”, asegura. Esto es así que el cantante tinerfeño subraya que “le vi en su penúltimo concierto en Vitoria que fue el 23 de julio pasado y puedo decir que todavía conservaba la voz perfectamente. Lo hablábamos y decíamos que la naturaleza había sido generosa con nosotros porque cantábamos en los mismos tonos que hacía 40 años”. Senante revela también que “yo iba a todos los conciertos suyos que podía porque tenía el presentimiento de que estaba asistiendo a sus últimos momentos ya que yo sabía que su salud era muy frágil. Precisamente, en Victoria, subí al escenario a cantar con él De qué callada manera, el poema de Nicolás Guillén que él musicalizó. Y después iba ir también a Ciudad Real, incluso tenía reservado el hotel, pero aquel concierto fue el primero que suspendió». Caco Senante, como amigo suyo, puede desvelar muchas anécdotas interesante sobre cómo era realmente el cantautor cubano. «Un día me confesó, ‘mira Caco, a mí la gente me halaga, me dice lo bien que canto, y a mí no me motiva, porque ¿sabes lo que me gusta que me digan?, que hago bien la segunda voz’. Y la verdad es que hacía unas segundas voces perfectas. Yo grabé un disco con él a dúo titulado Igual que ayer y me sorprendió porque en el estudio me dijo ‘déjame, yo grabo mi parte y después tu grabas la tuya. Y grabó la segunda voz sin tener referencia de la primera perfectamente. Yo le regalé ese disco que él quiso años después».

Desde el punto de vista de Caco Senante, las mejores canciones de Silvio serían Para vivir, Yolanda, El breve espacio en que no estás, Amo esta isla y Años y reconoce que «Pablo ha bebido más de la música clásica y de la tradicional cubana, mientras que Silvio Rodríguez más de la música anglosajona”. Otro aspecto que salía a relucir continuamente era su posición política sobre la situación en Cuba. «Él creyó en la revolución durante muchísimos años, pero estaba en desacuerdo en cómo se había desarrollado los últimos tiempos el tratamiento político de la isla, con cosas que no tenían razón de ser cuando la vida había cambiado tanto. Y era crítico con que siguieran anclados en el pasado”. En cuanto a la Nueva Trova Cubana, Senante confiesa que «Silvio y él tenían un gran nivel y a los que venían detrás les costaba hacerse un lugar en el mercado por ese motivo, pero ha habido talentos muy buenos como Raúl Torres o su hija Haydée Milanés» y subraya cómo Silvio había compuesto una canción dedicada a él llamado Pablo. El cantante tinerfeño recuerda que Pablo Milanés había sufrido 35 operaciones, tenía un transplante de riñón, problemas de diabetes y estaba muy tocado al tener un cáncer próximo a la leucemia «y esas cosas las vas defendiendo hasta que tu organismo dice que no hay más», añade.

La carrera de Pablo Milanés se inicia en 1965, con Mis 22 años, renovando el lenguaje de la música cubana desde la vía de la Trova Cubana. A principio de los años ochenta, el artista se caracteriza por la riqueza de los recursos musicales utilizados y por la variedad de los géneros entremezclados, aunque sus contenidos sigan teniendo un fuerte trasfondo social.

Pablo Milanés declaró en innumerables ocasiones lo importante que suponía para él cantar en las Islas y el motivo por el que siempre regresaba. “El público canario es formidable, en todas las islas, es un público receptivo que entiende nuestra labor desde que empezamos y eso se agradece. La verdad es que trabajamos con un gusto extraordinario en las Islas», decía en julio de 2005 días antes de su concierto en el Auditorio de San Juan, en Telde con la compañía del pianista Miguel Núñez y del violinista Dagoberto González. El 16 de diciembre de 2006 Pablo Milanés actuaría en la zona deportiva de Barreto, en el municipio de Arucas. El compositor cubano regresaba con el disco Como un campo de maíz, que le valió un Grammy latino. En esa ocasión no tuvo reparos en reconocer que las Islas eran su destino favorito. «Me siento como en casa», señalaba. «De hecho, estoy viniendo desde hace 30 años. En eso, naturalmente, cuenta mucho esa sensación, pero también pienso que hay muchas cosas en común entre el carácter del canario y del cubano y entre la historia de ambos pueblos». Otros muchos conciertos son dignos de recordar, como el que ofreció junto al pianista Chucho Valdés mayo de 2008 o el que ofrecería en el auditorio Alfredo Kraus en junio de 2018. También estaba previsto que actuara en agosto pasado, pero se tuvo que suspender por los motivos de salud que ya empezaban a afectarle.

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