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Islas del mundo (II)

Un museo del té en Corea del Sur

Una granja de la isla volcánica de Jeju acoge el proyecto del arquitecto Minsuk Cho

Imagen de las plantaciones de té verde que rodean al Tea Stone. El Día

En una granja de té, en las medianías de la isla volcánica de Jeju, en Corea del Sur, existe un museo dedicado a difundir la historia y la tradición de la compleja labor del cultivo de dicha infusión en ese país asiático.

El lugar es como un paisaje escénico, y se llama Seogwang Dawon. Su principal atracción es una enorme plantación de té que se encuentra en un nivel de media montaña, en un gotjawal. Los isleños de Jeju llaman así a cualquier bosque en terreno rocoso deshabitado e inaccesible mezclado con árboles y arbustos.

El arquitecto Minsuk Cho y su equipo de Mass Studies realizaron para AmorePacific el diseño de un museo del té del siglo XXI que presenta una variedad de espacios que incluyen un jardín interior, la Galería de la Taza de Té y la Piedra del Té. Dicho museo fue elegido como uno de los diez mejores museos del mundo por designboom, la revista online más popular del mundo sobre arquitectura, arte y diseño, por los hermosos paisajes creados tanto dentro como fuera del museo.

Imagen del museo diseñado por Mass Studio.

Imagen del museo diseñado por Mass Studio. dulce xerach pérez

Es una de las atracciones turísticas más populares de Jeju, isla visitada por un millón y medio de personas al año, y si siempre, la palabra isla, nos sugiere exotismo, sueños, imaginación y horizontes invisibles y deseados, en este lugar de esta isla coreana es aún más palpable la idea de felicidad, de calma y de armonía que suele asociarse a la insularidad.

El recorrido a pie, acerca al visitante al lugar a través de los campos de té verde, conduciéndole al lado noroeste del Museo del Té de Osulloc. Después, a través de Tea Stone, se llega al Camino del Karma, de ocho kilómetros de largo. Con tal posicionamiento, se pretendía que los dos edificios se conectaran visual y paisajísticamente, de modo que el bosque, a lo largo del camino, se pueda experimentar como parte de la arquitectura.

La casa Innisfree es, además de parte del museo, una de las marcas de cosméticos más populares y desarrolladas de Corea, cuya principal característica es la naturaleza. La marca en sí y sus ingredientes provienen todos de la isla de Jeju, como el té verde, la miel, las algas, las cáscaras de mandarina y la roca volcánica.

En el museo en sí, que invita a los visitantes a adentrarse en el bosque, un espacio de cafetería está separado de la circulación principal para permitir más tranquilidad y silencio en un flujo visual continuo hacia los campos de té, convirtiéndose de hecho en parte del espacio exterior.

La estructura principal de este edificio se asemeja a una piedra de tinta negra pero es en realidad una masa de hormigón negro pulido. Dicha superficie negra brillante refleja el entorno circundante, es decir, el bosque de gotjawal y el cielo, lo que crea una sensación de pesadez y ligereza al mismo tiempo.

Imagen del museo diseñado por Mass Studio.

Imagen del museo diseñado por Mass Studio. dulce xerach pérez

El museo es, en definitiva, un espacio cultural donde conviven las culturas del té de Oriente y Occidente.

Jeju es una isla creada, como las nuestras, por erupciones volcánicas hace más de dos millones de años. La isla entera está dominada por el Monte Hallasan, un volcán de mil novecientos cincuenta metros de altura, ubicado en su centro que puede verse, como el Teide, desde prácticamente cualquier punto de la geografía insular. Se dio a conocer en noviembre de 2011 como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Además es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y Reserva de la Biosfera.

Es la isla más grande y más meridional de Corea y, también como Canarias, ha permanecido en cierto modo ajena al país durante años debido a su aislamiento geográfico, algo que se ve reflejado en la pureza de su paisaje, el único que no ha sido afectado por la excesiva industrialización coreana.

La isla se ha ido especializando en el cultivo de frutas exóticas, como sus melones pequeños y amarillos y sus mandarinas, muy valoradas económicamente en esa parte del planeta. También es conocida como la isla del amor.

Dulce Xerach Pérez. Abogada y doctora en Arquitectura Investigadora de la Universidad Europea

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