12 de febrero de 2020
12.02.2020
Carnaval de Tenerife

Chaladas sorprende en la primera fase del Norte

En su estreno en 2019 se quedaron a las puertas de la final; el lunes sorprendieron con la actuación más completa de la eliminatoria, por delante de Trinkosos y Tiralenguas

12.02.2020 | 08:39
Chaladas, de Marina Toledo.

Chaladas marcó la diferencia en la primera fase de murgas del Norte. El año dos de su era -pues salieron por primera vez en la década de los ochenta-, las chicas de Martina Toledo se sacaron la espinita del año pasado, cuando se "reestrenaron" y sorprendieron, pero sin los méritos suficientes para formar parte de las seis mejores murgas del Norte, a juicio del jurado. La noche de lunes, primera fase, se sacaron esa espinita y pusieron el broche de oro a la primera de las dos eliminatorias. Este año en el norte lo difícil era quedarse fuera de la final, ya que participan diez formaciones críticas y solo cuatro se quedaron anoche fuera de la final del sábado. Pero Chaladas fue una "locura" sobre el escenario: letras de calidad, con buenas voces, presencia y magia. Si algo se les puede recriminar a las chicas que llevan en sus voces el sello musical de Judo Lorenzo es que... no chillan. Toda una ironía.

Tiralenguas, Risilocas, Pizzicatos, Trinkosos y Chaladas protagonizaron la primera de las dos fases del Norte. Precisamente anoche se desveló el nombre de las seis protagonistas de la final del sábado que se celebrará, como en las previstas, en la explanada del muelle del Puerto de la Cruz. Muy celebrada por aficionados y murgueros fue la designación del jurado. En Interpretación, Sergio Pimienta, exdirectivo de la murga Ni Pico-Ni Corto y letrista; Raquel García, directora artística, musical y letrista de Carnaval; Cristo Manuel Domínguez, quien fue componente de Bambones durante 25 años y en la actualidad tertuliano murguero de la Radio Canaria; José Antonio González, exdirector de Singuangos y de Ni Fú-Ni Fá; José Mallorquín, excomponente de Mamelucos y de comparsa y rondallas y miembro de Son21; Ramón Guimerá, historiador de murgas, y Loren Dorta, licenciado en Filología Inglesa y en Ciencias de la Información.

En el apartado de Presentación, Carolina Padrón, modista y artesana de trajes del Carnaval; Josua Sánchez, diseñador de diferentes grupos del Carnaval de Santa Cruz; Yurena Delgado, costurera de murgas y agrupaciones y directora de la agrupación musical Salsabor; Moi Rodríguez, diseñador de disfraces de Carnaval, y Toñi, costurera de varios grupos y reinas del Carnaval.

1. Tiralenguas (Icod de los Vinos, 1991).- Los primeros en abrir el concurso, poco después de las 21:30 horas, Tiralenguas, ganadores del Norte en 2018, lo que les valió actuar el año pasado en Santa Cruz. Al frente, José Antonio Vera, el carismático director que participó en la fundación.

Con montaje musical de Xerach Casanova comenzaron a desgranar las estrofas que dieron forma a Respet, en el que lamentaron las faltas de respeto que hay en la sanidad, y señalaron algún caso en Santa Rita. De ahí, a cantar a ritmo de pasodoble a la llegada de los inmigrantes, denunciaron con ironía el trato machista a la mujer para cuestionar que quienes elogien la época franquista "se vayan de Canarias ya". Pasan a lamentar que no haya valores en el Congreso de los Diputados, máxime cuando cada señoría cobra unos 72.000 euros. Faltas de respeto como la presencia de Otegi ahora en la política, o el maltrato a las mujeres o la falta de intimidad: "Ahora solo falta que te graben tu duelo con un móvil". Una canción de trámite, máxime cuando en el concurso hay diez murgas de las que seis pasan a la final. Precisamente lo difícil será quedarse fuera. De ellos se esperaba más.

Segundo tema, Un tema nada corriente, que arranca con la murga a oscuras, para presentarse como los responsables de los apagones: "Si quieres me voy a Caletillas y te dejo seis horas sin luz". Ellos vestidos con ropa de técnicos. En sus letras, "hay que ponerles la luz a alcaldes y concejales", dijeron, para luego recriminar los "enchufes" del personal de confianza de los alcaldes, y con la misma que son autores de hacer esa joya... caen en la chocarrería, cuando hablan del "cable pelado". De nuevo el tema gana enteros cuando se refieren a la "alta tensión" que les provocan los políticos. Un tema irregular que sortean con voces. Favoritas para el podio, fue una actuación de trámite. En el recuerdo, la letra del Apagón de Bambones, que precisamente ayer ganó el premio Criticón. Tiralenguas son mucho más, y no solo con Xerach Casanova, que ha metido a camino sus voces.

2. Risilocas (Icod de los Vinos, 1997).- Las icodenses que dirige Pili Yanes tomaron el testigo a sus vecinos, Tiralenguas. Con su presentación dejaba entrever que venían justitas en número de componentes. Pasacalle y... primer tema, presentado por Pili Yanes.

"Las marcas" abre su repertorio de concurso, con el temor de que ellas se quedaran en marca blanca de las grandes Risilocas que hicieron historia. Dijeron que son capaces de gastarse más dinero del posible para comprarse unos pantalones por postureo; luego hablaron de marcos y aprovecharon para criticar el exceso de control que se aplica desde la organización del concurso, cuando se les exige tapar los logos publicitarios. Echan mano de la "marca" de las letras nuevas que meten de todo, desde los vídeos que se graban de un accidente a los votantes de Vox, o a quien se hace un tatuaje, para luego referirse a las marcas por palizas de los malos tratos. Parece una murga infantil y justitas en número de componentes. La murga suena bonito, aunque de principio a fin plana.

Segunda canción de concurso, Un día en casa. Hasta ese momento Risilocas parecían la sombra de los que fueron estas chicas, a quienes se las llegó a comparar con las Ni Picas-Ni Cortas del Norte. En el escenario aparecían con bata y anunciaban que se iban a tomar el día de descanso, por lo que iban a aprovechar a ver la televisión. Eran las nueve de la mañana, y recibe la visita de la vecina de enfrente y juntas chismorrean del vecino, e incrustan la crítica de que "el alcalde no ha pagado el alumbrado por lo que tuvo que comprarlas en el chino". Otra visita, testigos de Jehová. Y de ahí se van a hacer la comida, y le salta el mensaje del móvil que ya ha superado los 10.000 pasos. Y luego un desfile de gente que pasa por la casa. Un día para el olvido, pero podría ser peor si contagia la decisión del jurado. La caricatura de lo que fueron las grandes Risilocas.

3. Pizzicatos (La Orotava, 1998).- Ya detrás del escenario sorprendieron a los miembros del jurado de Presentación, que esperaban que se disfrazaran cuando ya iban con atuendo de parranda típica. Con Óscar Rocío en la dirección, cumplieron su objetivo de que existan murgas malas para que brillen las buenas. Su vestuario, un homenaje a Los Piteras, una murga de La Orotava de los años 70. Han trascurrido tres años desde que tomaron la decisión de no sacrificarse por lograr un cartón, sino esforzarse en convertir cada ensayo en una fiesta. De ahí el resultado de su actuación, y por la que alguno pagó y hasta el alcalde de la villa norteña, Francisco Linares, se puso en pie.

Su primer tema, La gala, ya prometía en la presentación del director, que dijo que la murga no quería ir, pero su representante en la comisión de fiestas votó a favor, "e hizo un Ana Oramas", dijo el director. A partir de ahí, comenzaron a intentar entonar La gala, por la que dicen que iban a cobrar 3 euros, cuestionando que alguien se vaya a quedar en La Orotava porque hay una gala que prefieren al Carnaval de Santa Cruz, de forma irónica. Simulan un desfile de candidatas que representan los barrios: Benijos, representando a la cooperativa que jugó con el dinero del barrio; luego la representante de La Perdoma, que amenaza que un día se irá a Los Realejos; llega La Florida y hasta la representante del Centro, "aburrido, llena de baches, en nombre de la Universidad que cualquier día se cansa y se va a Santa Cruz, donde está buscando locales". La Orotava elige su reina. Reclaman un auditorio accesible para Barroso, entre otros y reiteraron la petición de una escalera para la playa Los Patos. No cantan como los ángeles, pero... de las mejores letras hasta ese momento.

Siguen con La fachata. Entre las lindezas de la canción dijeron que antes con Franco estábamos mejor, y que la dictadura no estaba tan mal. Ironizan sobre los "peludos", o cuando viajan a Londres a abortar y se encuentran a la enfermera, que la conocen de la iglesia, igual que acercan lo que dicen en Tele 5, de aquellos que dicen que "los que vienen de fuera te van a quitar lo que es tuyo". Amenazaron con volver al concurso el sábado.

4. Trinkosos (La Orotava, 2015).- Era la gran esperanza del concurso, después del pinchazo inicial de Tiralenguas. Llevan tres años dando mucho que hablar con el tridente mágico en el que se encuentra Yeray Lorenzo, quien nació en Triqui-Traquitos, y llegó al olimpo murguero a Triquikonas y lo intentó con Lenguatrapos hasta su desaparición. En los últimos años, Trinkosos ha contado con Yeray Lorenzo en la dirección y Naara Hernandez, letrista, y Francis Trujillo, la Juana, en el montaje musical. A priori, parecen favoritas para plantar cara por los cartones. Apostaron por una presentación, con solista femenina, como las murgas grandes de Santa Cruz, para continuar con un pasacalles que suena bonito sin despertar fiebre entre el público.

Tenemos lo que nos merecemos fue su primera canción de concurso. Denuncian el doble lenguaje, como quien critica la pensiones y luego secunda las movilizaciones desde el sillón de su casa. Comienzan con una autocrítica para decir que no ganó..., pero tampoco ensayó un domingo. Puntúan en crítica cuando cantan a las carencias en Sanidad o Educación para seguir recordando los equipos que cierran por falta de subvenciones, o cómo se prefieren orquestas de música a colectivos tradicionales en los bailes de magos. Y el tema concluye con una crítica comprometida al reprochar la hipocresía por el postureo, para finalizar hablando de la situación de Irene, que estaba en el escenario. La pequeña había propuesto en las redes sociales un banco para cuidar la amistad. Hasta ese momento, Trinkosos eran los mejores que cantaban, pero sin conectar. De ellos se espera más humor y puesta en escena. ¿Llegaría con el segundo tema?

Los vigilantes convirtió el escenario en una playa donde los casi setenta trinkosos aparecían enfundados en un bañador y peluca rubia, con tabla de salvación... como le ocurrió a este tema del más puro estilo de La posesa de Triqui-Traques. Debe ser que La posesa creció y se hizo vigilante de la playa. En El Bolullo aparece el mismo Linares, que parece un tiburón. Y luego encontraron a Manolo Artiles, que estuvo nadando en mariposa, que se iba a ahogar, pero no le hicieron el boca a boca porque era una ventosa. Alternaban canción, con rezado al estilo triquikón (la fundadora de Triquikonas, Naara Hernández, escribe desde el año pasado en Trinkosos). Y alimentaron la diversión con las dos formas de cantar con o sin autotune. Recordaron que ahora se unen tres niñatos y montan una fiesta a lo Sunblast. Dominan el humor con letras cuidadas y con argumento y bien cantado. Un oasis anoche, de oro, en el Norte.

5. Las Chaladas (Icod de los Vinos, 2018).- Solo escucharlas en la presentación parecía una murga buena femenina. O mejor, una murga buena. Su pasacalle contagiaba y sonaba bonito. Dirigidas por Marina Toledo, arrancaron con voces bonitas con el sello de Judo Lorenzo, el director musical revelación de este año con Trabachones en Santa Cruz, a los que colocó en quinto puesto en la final de la capital.

La letra del primer tema, Las chicas del polvo, de Santi Martel, una joya. Comienzan con humor, hablando de que son señoras de la limpieza y, sin embargo, tienen alergia al polvo o cuando cantan al jurado diciendo que le quitan el polvo y hasta parecen que les han dado una puntuación alta. El tema gira hacia la crítica cuando cargan contra los políticos. Otra perla: cuando dicen que el polvo tapa la ignorancia del poder que no le da valor a la vida ni a quien dio la vida. La letra se hace eco de la situación que vive el concurso del norte, en un brindis por el futuro del certamen y se contagian de las cabalgatas que hicieron las murgas de Santa Cruz cuando sacan a los grupos sobre las tablas. Y para levantar un monumento a Chaladas, cuando se reconcilian con Trapaseros, a los que les cantó el año pasado, y les pidieron unir fuerzas porque el concurso del Norte no se ha muerto.

Si una puerta se cierra, otra se abre y si no una ventana. Segundo tema. Ellas ya habían abierto de par en par la puerta de la final, de la que injustamente se quedaron fuera en 2019. Comenzaron con el argumento de Marta y Pablo, que sortearon problemas para incorporarse al mercado laboral y luego se dirigieron al público, al que le pidieron que se pusiera en pie quien llega sin problemas a fin de mes, y con reproches a los políticas. Abrieron otra puerta con "un montón de personas distintas", un canto al movimiento LGTBI, a todo aquel que se siente atraído por su mismo sexo o a quien nació en un cuerpo incorrecto. Una letra bien explicada. Defensa de los mayores, pensionistas a los que algunos cuidan más por su pensión o los dejan abandonados. El tema de Eric Santana y Nisa Couto (Triquikonas) se viene arriba cuando abren la puerta a los inmigrantes, a una sanidad perfecta, meter dentro a los ladrones del Gobierno, a quienes no admitieron y dudaron de las denuncias de las mujeres... Chaladas da un manotazo para entrar en la final del sábado.

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