Santa Cruz de Tenerife

Batalla final de la Gesta

El entorno de la calle de La Noria y La Concepción, así como el barranco de Santos, escenarios naturales en el antiguo Santa Cruz, acogieron ayer la representación de los hechos bélicos del 25 de Julio de 1797, que, ante la presencia de miles de personas entusiastas, concluyó con la verbena de La Victoria.
J.D.MÉNDEZ, S/C de Tfe.
27/jul/08 0:50 AM
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"La batalla entre las tropas españolas, que contaron con la inestimable ayuda de la población civil, y los invasores ingleses finalizó anoche con triunfo de los defensores de la plaza y la capitulación de los atacantes". Podría ser el parte final de una batalla corta, pero cruenta, la de la Gesta del 25 de Julio de 1797 que fue de nuevo recreada ayer, con una hora de retraso, esta vez en el entorno del antiguo Santa Cruz, el barranco de Santos, la calle de La Noria y los alrededores de La Concepción, y que concluyó con la alegría de la Verbena de La Victoria, ante un público entusiasta.

El Ayuntamiento de Santa Cruz, a través de su Concejalía de Fiestas y la Sociedad de Desarrollo, culminó la recuperación durante dos días de la conmemoración de la Gesta. La representación de la batalla terrestre de anoche contó con la participación de unos 200 actores, la mayor parte voluntarios y aficionados, bajo la dirección artística de Teodoro Ríos, al igual que la primera parte del desembarco en el Castillo de San Juan.

Después del desfile militar de la mañana, la tarde la amenizaron las bandas municipales Unión y Amistad, del Suroeste, y Aída, de San Andrés, con recorridos hasta La Concepción, en el primer caso desde el Museo Militar de Almeyda por la calle de La Rosa y en el segundo partiendo de Weyler y siguiendo por la calle del Castillo, que, por cierto, recuerda al desaparecido Castillo de San Cristóbal, clave en la defensa del Puerto de Santa Cruz aquel 25 de julio de 1797.

Ya por la tarde, las zonas de La Concepción y La Noria fueron escenario de la recreación de la batalla, que comenzó en el barranco de Santos, donde el Batallón de Infantería de Canarias atacó el puente tomado por los ingleses, que se reagruparon a la plaza de la iglesia. Contraatacaron las tropas de Nelson subiendo por La Noria, donde se estableció el segundo choque, pero súbitamente se vieron sorprendidos al ver cortada su retaguardia por los artilleros, a quienes se unieron fuerzas francesas de "La Mutine" y la población civil que hostigaba constantemente al enemigo invasor. Vista la superioridad numérica del rival, los ingleses decidieron escapar por la calzada de La Noria. El capitán Troubridge ordenó entonces tomar el convento de Santo Domingo para detener desde esa posición el ataque. Allí se refugiaron los ingleses y resistieron el primer acoso. Tras un rato de refriega sacaron bandera blanca y tuvo lugar un parlamento entre oficiales de ambos bandos a la puerta del convento. Tras el acto de la firma de rendición, el espacio se llenó de vítores de las tropas y de la población, anunciando las campanas de La Concepción y del resto de las iglesias de la ciudad el éxito en la defensa.

A renglón seguido, la calle de La Noria acogió el que se quiere que sea un acto institucional todos los años, la Verbena de la Victoria, con entrada gratuita y en el que muchos vecinos cumplieron con la recomendación de ir vestidos a la usanza del siglo XVIII.

Y así se escribió esta historia nueva e ilusionante, quizás punto de partida para años venideros.