Internacional

El accidente aéreo de Cuba continúa sin explicación oficial después de tres meses

Yeny García, La Habana, EFE
18/ago/18 17:57 PM
eldia.es

Tres meses después del peor desastre aéreo de los últimos 30 años en la isla, el Gobierno de Cuba sigue hoy sin anunciar las causas oficiales que provocaron el accidente del vuelo DMJ-972 de Cubana de Aviación, en el que murieron 112 de las 113 personas a bordo.

La investigación de la comisión gubernamental cubana no ha informado de novedades desde que hace un mes tildara de "especulaciones" las declaraciones de la compañía mexicana Global Air, propietaria del avión, que atribuyó el siniestro a un "fallo humano" de los pilotos.

Liderado por especialistas del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), el grupo de expertos cubanos, estadounidenses, mexicanos y europeos declaró entonces que "un proceso (de investigación) de esta magnitud requiere del análisis de múltiples factores y aún no ha concluido".

Los peritos aseguraron que seguían trabajando "de acuerdo a un programa establecido" y subrayaron que informarán sobre los resultados "una vez concluya el análisis de las evidencias".

Se espera que aporte una luz definitiva el resultado de la inspección de las dos cajas negras del avión, que fueron trasladadas a Estados Unidos y allí están siendo analizadas por peritos de la compañía Boeing, fabricante de la aeronave.

La única superviviente del desastre, la cubana de 19 años Maylén Díaz Almaguer, continúa en estado "crítico" en el hospital Calixto García de La Habana, pese a que había comenzado a mostrar cierta mejoría, de acuerdo al último parte médico, publicado en junio.

El 18 de mayo pasado un avión Boeing 737-200 arrendado por Cubana a Global Air se estrelló minutos después de despegar del aeropuerto de La Habana con destino a Holguín (unos 700 kilómetros al este) conmocionando al país, poco acostumbrado a tragedias de este tipo.

Sorprendidos, los cubanos vieron casi de inmediato las crudas imágenes desde el lugar del siniestro, por el que caminaba el entonces recién elegido presidente Miguel Díaz-Canel, que cumplía el primer mes de su mandato en medio del desastre.

El accidente dejó 112 personas fallecidas, de ellas 101 cubanos y once extranjeros: siete mexicanos -incluidos los seis miembros de la tripulación y una turista-, dos argentinos y dos saharauis residentes en la isla, uno de los cuales tenía también nacionalidad española.

Solo tres mujeres llegaron con vida al hospital, todas cubanas, y de ellas dos murieron en los días posteriores, mientras el país seguía en vilo la actualización constante de sus estados.

El constante trabajo del Instituto cubano de Medicina Legal y de unos 500 especialistas permitió identificar en solo ocho días los 110 cuerpos de las víctimas que murieron en el momento del accidente.

El siniestro golpeó duramente la dañada reputación de la Cubana de Aviación, una veterana aerolínea estatal que reconoció en junio pasado que cancelaba cinco rutas nacionales y reducía frecuencias de vuelos debido a la falta de aviones.

Los cubanos también cuestionaron la asociación de Cubana a Global Air y la verificación, por parte de la isla, de que la compañía mexicana cumplía con los protocolos de revisión y mantenimiento de las aeronaves rentadas.

Registrada bajo el nombre de Aerolíneas Damojh, Global Air es una oscura empresa de la que en el momento del accidente apenas se conocía su fecha de fundación.

Un antiguo piloto y un exsobrecargo de la compañía denunciaron en varios medios, entre ellos Efe, que el siniestro "era algo anunciado" debido a las "condiciones absolutamente inseguras" en que volaba la compañía.

Casi inmediatamente después del siniestro la empresa fue suspendida por las autoridades mexicanas para una investigación exhaustiva.