El cantante Marc Anthony sedujo al público del Festival de Viña del Mar con sus mejores pasos de salsa en un concierto que tuvo a los asistentes en pie mientras interpretaba todas las canciones del repertorio, que combinó sus éxitos más movidos con sus baladas románticas.

Anthony, de origen puertorriqueño y uno de los artistas hispanos de más éxito, se presentó anoche ante el público de la Quinta Vergara, anfiteatro al aire libre, con un grupo de 15 músicos, entre los que sobresalieron las congas tumbadoras y los vientos, que pusieron el ritmo a los bailes sensuales y continuos.

Con la canción "Valió la pena" y "Hubo alguien", el cantante abrió la velada y provocó que el público abandonara sus asientos por el resto de la actuación.

Anthony se presentó con un elegante traje y unas gafas de sol que se quitó definitivamente con la canción "Hasta ayer", una balada para cortarse las venas y que le sirvió para mostrar a todos la emoción en sus ojos.

"No hablo mucho, vine a cantar", dijo durante su concierto el cantante nacido en Nueva York y de padres puertorriqueños.

Las pocas frases que pronunció fueron las justas para acabar de robarle el corazón al público, que lo aclamó durante toda la noche.

"No hay ningún lugar en el mundo que se sienta como estar en Viña. Llegué tres días antes para apreciar el ambiente que se crea", aseguró el artista, casi obnubilado por esas 15.000 gargantas que coreaban su nombre.

Anthony, que es la tercera vez que actúa en el Festival de Viña, repasó gran parte de su discografía centrándose en sus primeros éxitos, como "Si te vas" (1998) y "Flor Pálida" (2002), de la que afirmó que es una de sus canciones favoritas.

El que fue durante diez años marido de la cantante y actriz Jennifer López, condujo con una gran maestría al público por sus canciones más rítmicas, en las que lucía sus pasos de baile más sensuales, hasta las lágrimas con baladas como "Vivir lo nuestro" (1994) y "Ahora quién" (2004).

"¿Dónde están las mujeres?" gritó el artista latino a un público que le correspondió con una gran ovación y que de la emoción hizo saltar a dos espectadoras al escenario para acercarse a él y sorprender a los guardias.

El cantante también dejó un espacio en el concierto para versionar "¿Y cómo es él?", una exitosa canción del cantautor español José Luis Perales -que ocupó durante semanas el primer lugar en las emisoras de radio-, que ambos cantaron en la última visita de Anthony al Festival en 2012 y que el público coreó durante esta jornada hasta quedar sin voz.

Muchos lloraron observando cantar al artista, que por momentos daba la impresión de que el tema emocionalmente le hacía daño.

"¿Y cómo es él?/ en qué lugar se enamoró de ti/ De dónde es, a qué dedica el tiempo libre?, Pregúntale/ por qué ha robado un trozo de mi vida/ Es un ladrón, que me ha robado todo".

Antes de concluir su intensa actuación, los presentadores le hicieron entrega de los galardones del certamen, la gaviota de plata y la de oro.

Para acabar, el cantante de raíces latinas se quitó la americana y al ritmo de "Vivir mi vida", su mayor éxito, se despidió del público de la Quinta Vergara, que lo aplaudió a rabiar.

Además de la vertiente musical y de sus papeles como actor, un campo en el que se inició en 1994 con la película "Natural Causes", Anthony es un hombre entregado en cuerpo y alma a la filantropía, por lo que en el año 2012 creó junto a Henry Cárdenas La Fundación Maestro Cares, para ayudar a construir orfanatos.

El salsero abrió con su concierto la tercera jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, el más grande de Latinoamérica, en una noche latina que compartió con el cantante español David Bisbal.

En la parrilla de esta sexagésima edición destacan los conciertos de los Backstreet Boys, Raphael, Becky G, Bad Bunny, entre otros.