Cultura y Espectáculos

Orfeón La Paz: todo empezó hace 100 años

La entidad lagunera inicia hoy en Candelaria y en la Catedral el año de su centenario, para el que ha programado varias citas extraordinarias.
Domingo Ramos
2/feb/18 6:34 AM
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La andadura del Orfeón La Paz de La Laguna comenzó en 1918, todavía con los ecos de la Primera Guerra Mundial (por eso su nombre). Un siglo después, la entidad pone hoy en marcha las actividades con motivo de su centenario. Será en la celebración religiosa que está prevista a partir de las 12:00 horas en la Basílica de Candelaria, para la que la agrupación ha ensayado una misa del compositor güimarero Rafael Estévez, y entregará en ella una medalla conmemorativa a la Virgen de Candelaria. No terminará ahí la jornada festiva: por la tarde ofrecerá nuevamente su música, en este caso en la Catedral lagunera (19:00 horas).

"Es una parte importante del ámbito cultural de La Laguna y de Tenerife". Así se expresa el presidente, Esteban Afonso, cuando se le pregunta por la relevancia del colectivo que dirige desde 1988, tras ser elegido en unas elecciones a las que ni siquiera se presentaba. "Hay teatro, clases de canto, pulso y púa, y participamos en diversas festividades...", prosigue sobre la actividad de una organización que, en el sentido estricto del término, no es solo un orfeón. Sus paredes han albergado bailes de salón, folclore o sevillanas; deportes pasivos como el billar a tres bandas, el ajedrez y el dominó, y tiene una vertiente social en la que sobresale la entrega de juguetes en la mañana del 6 de enero a menores de familias con necesidades económicas. En estas fechas de carnavales, es el momento de la rondalla, y después están otras citas tan populares como la actuación en la Procesión de Madrugada al paso del Cristo de La Laguna por su sede de Juan de Vera, sucesora de la que se ubicó en la calle de La Carrera; sus alfombras en el Corpus Christi, que años atrás fueron de las más destacadas de la ciudad; la Exaltación a la Mujer Canaria, en el marco de las fiestas de San Benito; el Encuentro Coral Manuel Hernández, ya en septiembre...

El presidente del Orfeón, Esteban Afonso, recibiendo en 1992 la Medalla de Oro de La Laguna de manos del entonces alcalde, José Segura./

Fermín Cedrés, compositor de "Lo Divino"; Tomás Montesdeoca, José González Ferrera o Juan Alberto Roque son algunos nombres históricos de la música del Archipiélago que han estado vinculados al Orfeón La Paz, al igual que ha ocurrido más recientemente con Celso Albelo, Jorge de León y Francisco Corujo. Varios discos, numerosas giras nacionales e internacionales, y las medallas de Plata y de Oro de La Laguna, así como la de Oro de Tenerife, otorgadas por el ayuntamiento y el Cabildo, respectivamente, completan la historia de una institución que, admite Esteban Afonso, tiene ahora dificultades para la incorporación de socios, pero que, pese a ello, cuenta con unos 300.

Una actuación del coro hace ya algunos años./

El máximo responsable de la entidad enhebra una relación de actos para 2018 entre los que se encuentran un desplazamiento a Ibiza para participar en un festival internacional o la previsión de volver a actuar con la Orquesta Sinfónica de Tenerife. En marzo tienen planeada una actividad de socios y en abril, una semana cultural. Otro momento que esperan que sea uno de los más destacados de este tiempo de celebración estará relacionado con la rondalla y sus solistas. La enumeración de Afonso incluye un encuentro coral de ciudades Patrimonio de la Humanidad por San Cristóbal, en el mes de julio; una Exaltación a la Mujer Canaria de carácter extraordinario; un libro; la presentación de un trabajo audiovisual; una exposición de fotografías y trajes; una actuación en el municipio lanzaroteño de Teguise... Se une a lo anterior un acto principal, previsto para el 25 de octubre en el teatro Leal para conmemorar los 100 años del inicio de una trayectoria que ha cosechado elogios: Rafael Hardisson Pizarroso, que escribía bajo el seudónimo "Amaro Lefranc", calificó su coro de "ideal y perfecto"; el obispo Fray Albino celebró su "brillante historia", y el polifacético Rafael Menéndez Pidal se detuvo en el "arte de sus cantos".