Santa Cruz de Tenerife
AURELIO GONZÁLEZ*

El placer de leer

6/oct/17 6:05 AM
Edición impresa

La esperanza que todos tenemos al leer un libro, como nos dejó dicho el escritor norteamericano Henry Miller, es encontrarnos con una persona que concuerde con nuestro modo de ser, soñar sueños que nos hagan la vida más apasionante, descubrir una filosofía de la existencia que nos haga más capaces de afrontar los problemas que implica el hecho de vivir. De alguna manera, leer es vivir otra vida, otras vidas, aunque sean ficticias, elegir entre la vida real y otras que vivimos cuando tenemos un libro en las manos.

Si convenimos en definir la Cultura como el perfeccionamiento intencional de todas las facultades específicamente humanas, y si convenimos, además, en que ninguna administración pública puede inhibirse en esa hermosa e ineludible tarea de posibilitar al máximo nuestro desarrollo como personas, entonces ninguna institución pública puede renunciar a los esfuerzos por fomentar la práctica lectora entre los ciudadanos. Ninguna administración debe ignorar aquella concepción hedónica de la lectura que defendió siempre Jorge Luis Borges, esa cualidad de los libros que los ingleses valoran y denominan "readable".

Por esta razón, el Gobierno de Canarias, a través de su Viceconsejería de Cultura y Deportes, tiene entre sus propósitos más sólidos conseguir que en nuestras Islas cada vez se lea más, aumentar los hábitos lectores entre los canarios, despertar entre los ciudadanos que aún no son lectores habituales el inefable placer que experimentamos los que ya estamos "enganchados" a la lectura como práctica recurrente para vivir mejor. Tampoco debemos olvidar, como señaló el pensador y escritor rumano E.M. Ciorán que no hay que leer para comprender a los demás sino para comprendernos a nosotros mismos.

Con ese propósito de extender el placer y el hábito lector entre la población nuestra Viceconsejería viene ejecutando dos proyectos que pretenden acerca al ciudadano al libro y al escritor, y viceversa. Uno de ellos, dirigido al público en general, y denominado "Entre palabras", se desarrolla por las islas y en las dos bibliotecas públicas del Estado. El otro, con el nombre de "Canarias lee", va dirigido a estudiantes, y tiene su ejecución en centros de Educación Secundaria y Bachillerato. Este último cuenta con la colaboración de la Consejería de Educación y los dos con la de la Academia Canaria de la Lengua (ACL).

En esta misma línea y con igual propósito nuestro Gobierno se ha sumado al Plan Estatal de Fomento de la Lectura 2017-2020, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Y no sólo se ha sumado a esta hermosa iniciativa sino que ha propuesto además, y ha sido asumido por Madrid, ampliar las actividades de fomento de la lectura a centros penitenciarios, premios con libros en competiciones deportivas, asociaciones de padres de familia y de vecinos, centros culturales, etcétera. Para ello, Madrid y Canarias firmarán próximamente un convenio de colaboración en el que el Ministerio se compromete a facilitar los recursos humanos necesarios para la dinamización lectora en el Archipiélago.

Los seres humanos tienden a buscar el placer (de todo tipo) y a evitar el dolor. La vida se convierte así en una permanente elección entre lo que nos gusta y lo que nos deja de gustar. Arthur Schopenhauer, el pensador alemán, decía que era más importante evitar el dolor que alcanzar el placer. Y no han sido pocos, ni son, los que le dan la razón. La lectura, sin duda, es vida porque nos ayuda a vivir, a vivir mejor, a olvidarnos o a soportar los momentos insípidos y amargos que la existencia nos suele deparar. Por ello, si logramos que la gente experimente el placer de leer habremos contribuido no sólo a que sea más culta y más libre sino a que viva mejor.

*Viceconsejero de Cultura y Deportes