Criterios
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Tres nuevas líneas de guaguas mejoran la conectividad de los aeropuertos de Tenerife leer
JOSÉ VICENTE GONZÁLEZ BETHENCOURT*

Anaga Viva

25/sep/16 6:33 AM
Edición impresa

Cuando por primera vez visité los caseríos y las playas de Taganana, Roque de las Bodegas, Almáciga y Benijo, me sentí tan atraído por su naturaleza salvaje, sus gentes y los paisajes que contemplé en el viaje por carretera, tanto desde Santa Cruz de Tenerife como de La Laguna, que me propuse disfrutar, patear y conocer el macizo de Anaga y su historia, cosa que con los años y poco a poco he ido consiguiendo a través de sus senderos y veredas, y si bien es cierto que he recorrido bastante, mucho queda por conocer. Recuerdo la playa de Las Teresitas con arena negra, y en mi etapa como concejal y portavoz socialista del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife (1995-99) siempre me posicioné a favor de respetar y mantener en su estado natural el entorno del macizo próximo a la playa y al pueblo de San Andrés, montañas que son auténticas murallas, así como de proporcionar a este un merecido dique de contención del mar de leva que con frecuencia inundaba sus calles, casas y comercios, una obra que afortunadamente ya es una realidad, cuya construcción tuve la satisfacción de exigir en un Pleno del Senado.

Recuerdo una fiesta en Casas de la Cumbre cuando, siendo presidente de la Cruz Roja, llegó la primera ambulancia a Anaga, y a personas como Goya y Fulgencio, entre otras, que tanto lucharon por las mejoras en la calidad de vida en sus caseríos. Mi recuerdo para Genara, que cada año me invita a su casa en la fiesta de las Nieves en Taganana, y una mención especial para don Isidoro, el cura párroco de Taganana, un personaje excepcional por el que siempre sentí mucha curiosidad y respeto. He conocido gente formidable como Ignacio en Almáciga, el activista Teodoro Rafael Hernández, o quien fuera presidente de la Asociación de Vecinos de San Andrés, más conocido por Manuel "el Primo", el concejal Manuel Vera, o pacientes a los que intervine como cirujano, con los que sigo manteniendo amistad.

Pero lo que nunca se me pasó por la imaginación fue encontrarme con una yunta de vacas guiada por su dueño y un hijo pequeño arando una huerta al son de música clásica relajante de un violinista. Sucedió el pasado domingo en Chinamada, en que con un grupo de amigos guiados por Mercedes Álvarez, entusiasta de Las Carboneras, disfrutamos las actividades del bienvenido programa Anaga Viva, lo mismo una degustación gastronómica a base de ñame, que una exhibición del juego del palo, una charla de mi amigo y excelente nefrólogo, el doctor Benito Maceira, la danza de las Flores de Tegueste, la música de la Asociación Venturey de El Portezuelo, música clásica, la parranda Malvasía de Taganana o la poesía de mi amigo Fernando García-Ramos, entre otras actividades e iniciativas que se celebraron en Chinamada, Las Carboneras y Taborno, rogando disculpen que no pueda citarlas a todas.

Anaga, de origen volcánico, con importantes asentamientos guanches, tiene la suerte de los contrastes en su flora, fauna, orografía y paisaje entre la seca costa y la húmeda cumbre, y una historia complicada y polémica entre quienes apuestan por su conservación rústica, ganadera y pesquera, y los que desean un desarrollo intervencionista que pueda hacer peligrar sus raíces e idiosincrasia. Afortunadamente, entre otras, con iniciativas como el Plan rector de uso y gestión como Parque Rural, creo que se ha ido logrando un equilibrio razonable, y gracias a ello la calidad de vida de sus habitantes ha mejorado considerablemente, y el turismo a través de sus senderos también, así como la coordinación entre las administraciones de los tres municipios a que pertenece, Santa Cruz, La Laguna y Tegueste, aunque, desgraciadamente, las ambiciones de unos pocos han complicado la vida, y mucho, sobre todo a los vecinos de San Andrés con los conflictos judiciales sin resolver de la compra-venta de la playa de Las Teresitas y la construcción del "horribilis" mamotreto.

Y acabo recomendando el libro de Miguel Pérez Carballo, "Anaga, excursiones a pie", que tanto me ha servido para conocer, entender y querer cada día más a un espectacular macizo montañoso que por sí mismo es una isla dentro de Tenerife.

*Senador del PSOE por Tenerife en la VIII y X Legislaturas

@JVGBethencourt

www.facebook.com/josevicente.gonzalezbethencourt.18

JOSÉ VICENTE GONZÁLEZ BETHENCOURT*