Santa Cruz de Tenerife

¿Qué hay en Tebeto?

La piedra traquita que se halla en Montañetas de Tebeto, la misma que en Tindaya, es una importante fuente de ingresos. Sus cualidades petrográficas le dan mucho valor como elemento de construcción. Tebeto, en La Oliva, suena hoy más por una sentencia indemnizatoria que por el material que allí se encuentra.
NAIMA PÉREZ, Tenerife
30/nov/08 3:29 AM
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Un buen coeficiente de heladicidad y muy buena resistencia al choque térmico. La traquita de Tindaya y Tebeto no absorbe el agua y hace que ésta resbale en contacto con la superficie de esta piedra; de esta forma no corre el riesgo de romperse al aumentar su volumen cuando el agua se congela. Son éstas las características petrográficas esenciales que hacen especial este material de la naturaleza que se halla en estas montañas del municipio majorero de La Oliva.

En las últimas semanas, el nombre de Tebeto ha estado asociado a una millonaria sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias por la cual el Gobierno de Canarias deberá indemnizar a la empresa Canteras Cabo Verde, S.A. con 92,3 millones de euros por daños y perjuicios al no haber podido explotar esta zona, a pesar de tener una concesión minera.

"Esta traquita tiene una magnífica flexión y es muy apta para la ornamentación de fachadas; ahí tenemos como ejemplos el edificio central de CajaCanarias, en la capital tinerfeña, o el Auditorio Alfredo Kraus, en Las Palmas de Gran Canaria, construidos con esta piedra". Rafael Bittini, dueño y consejero delegado de Canteras Cabo Verde, S.A., tuvo la "suerte" de toparse en su etapa de estudiante con el polifacético naturalista y geólogo Telesforo Bravo (Puerto de la Cruz 1913-2002).

"Yo había recorrido las carreteras de tierra de Fuerteventura con mi coche a finales de los 70 para ver qué materiales podía encontrarme por allí", cuenta este empresario que estudió en La Universidad de La Laguna el primer curso de Arquitectura, en lo que se denominaba Escuelas de Selectivo. "Allí tuve la suerte de contactar con Telesforo Bravo, quien me explicó la formación de las Islas y me corroboró lo que yo había visto en Fuerteventura", añade.

Tras un primer permiso de investigación minera solicitado en esta zona en 1982 sobre los dos pitones (Tindaya y Tebeto), Bittini explica que posteriormente obtuvo la concesión de explotación en Tindaya, con la idea de hacer después lo mismo en Tebeto, una actividad que nunca se llegó a realizar en esta última montaña por el largo y complicado expediente administrativo y judicial que ha acabado con la sentencia de 92 millones de euros a su favor por lucro cesante.

Bittini fundó Cabo Verde, S.A., ubicada en el municipio grancanario de Moya, en los años 70 del siglo pasado cuando apenas tenía 17 años y, aunque empezó a estudiar, decidió dejarlo por su sueño empresarial. Llegó a tener 100 empleados en los años de vacas gordas (años 90), cuando trabajaron en la cantera de traquitas de Tindaya, en la que también tenían una concesión de explotación que posteriormente recuperó el Gobier-no de Canarias. En ese tiempo Bittini llegó a tener importantes negocios de traquita en varios países europeos, como Francia, Alemania o Italia, además de Estados Unidos.

El ejemplo de la Toscana

Este empresario lamenta que en Canarias ningún político haya sabido ver la riqueza geológica que hay por explotar en las Islas. Asegura que esta importante fuente de ingresos es "perfectamente compatible" con el respeto al medio ambiente. Bittini tiene en su mente el ejemplo de Carrara, en el norte italiano, de donde es muy famoso el mármol del mismo nombre y con el que, por ejemplo, artistas clásicos como Miguel Ángel modelaron a su famoso David.

En la zona del mar de la Toscana convive una importante industria de explotación y transformación de este mármol, con una treintena de fábricas, que se exporta desde un puerto muy cercano. Además, esa zona tiene una destacada industria turística y, todo ello, "completamente armonizado". Bittini soñaba con ese modelo en las Islas antes de que comenzara este largo pleito.

Tebeto no es hoy sólo el nombre de una montaña, como tampoco lo fue el de Tindaya. En torno a ellos han crecido sendos casos de investigación por supuesta corrupción. Tras 15 años de pleitos, Tebeto ha terminado con la indemnización más cuantiosa que el Gobierno de Canarias ha sido obligado a pagar a una empresa privada si el Tribunal Supremo no admite al final el recurso de la Administración contra esa sentencia millonaria.