Santa Cruz de Tenerife
CASIMIRO CURBELO *

La mejor oferta del verano

3/ago/08 1:19 AM
Edición impresa

BUENA comida, alojamientos turísticos de todo tipo y para todos los gustos, turismo activo y en contacto con el mundo rural, festejos, naturaleza, tradiciones y artesanía. Todo esto y mucho más se puede encontrar durante el mes de agosto en La Gomera, que se presenta como una de las mejores ofertas del verano para disfrutar de unas buenas vacaciones.

La Gomera está muy bien comunicada por mar a través de los servicios que prestan nada menos que tres compañías navieras, que de forma cómoda y rápida enlazan la Isla con otros puntos del Archipiélago canario. Es posible, además, utilizar el transporte aéreo, que el Cabildo está empeñado en mejorar, a fin de asegurar también una respuesta adecuada a las necesidades de vecinos y visitantes con aviones de mayor capacidad y nuevas rutas que constituyen aliados fundamentales de todos los territorios insulares.

Podemos añadir, asimismo, la facilidad en las comunicaciones interiores, que en los últimos tiempos han experimentado un notable progreso gracias no sólo al continuo acondicionamiento y mantenimiento de las carreteras que lleva a cabo la Institución insular o el impulso que del mismo modo se ha dado al transporte público, sino también a las rutas marítimas que de forma regular conectan diversos pueblos gomeros. Y el resultado es una Isla a la que es fácil llegar y en la que resulta fácil moverse.

Atrás han quedado los tiempos en los que era necesario emplear medio día y hasta una jornada entera para desplazarse de un lugar a otro de La Gomera, que ha logrado progresar sin renunciar a los valores medioambientales que la distinguen y que la han hecho merecedora de un reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Hablamos de paisajes espectaculares y de tesoros como el del Parque Nacional de Garajonay, Patrimonio de la Humanidad y cuya riqueza ecológica es ampliamente apreciada, un parque al que es posible acercarse a través de cualquiera de los numerosos senderos, antiguos caminos de herradura, que atravesando túneles de vegetación y acompañados por el rumor del agua o el canto de las aves nos trasladan a los años remotos en que todo el continente europeo estaba sembrado de laurisilva.

Pero la cercanía y la riqueza natural no son las únicas ventajas vacacionales de la Isla colombina, que tampoco es ajena a las benignas condiciones climatológicas que caracterizan al conjunto del Archipiélago canario, y donde al sol y la playa se suma la tranquilidad que siempre la ha caracterizado y que aún se respira en todos sus pueblos, convirtiéndolos en lugares ideales para disfrutar de unas vacaciones en familia o entre amigos.

Senderismo, escalada, ciclismo, parapente, golf, submarinismo y todos los deportes acuáticos forman parte de las posibilidades de turismo activo que presenta La Gomera, en la que también se pueden conocer los secretos de un lenguaje ancestral, conservado desde tiempos prehispánicos y que también va camino de alcanzar una distinción internacional como expresión singular de la capacidad creativa del ser humano.

Nos referimos al silbo gomero, singular modo de comunicación que sustituye al habla y que utilizaron los antiguos habitantes de la Isla para salvar la escarpada orografía insular en tiempos en los que no teníamos tantos medios de comunicación como los que están hoy a nuestro alcance; una expresión que aún pervive en las costumbres insulares, y que el Cabildo quiere devolver al lugar que le corresponde a través de iniciativas como la próxima puesta en marcha de la Escuela Insular de Silbo, en la que será posible continuar y ampliar los conocimientos que se imparten en la educación obligatoria.

Y qué decir del sabroso almogrote gomero, la miel de palma, el guarapo, el queso, los dulces y las galletas típicas de la repostería insular y tantos otros alimentos, que, aderezados con cualquiera de los ricos vinos que empiezan ya a ganar terreno en los mercados locales y regionales, hacen las delicias de los paladares más selectos. O las celebraciones populares que cada fin de semana del verano llenan los pueblos de la Isla con música y tradiciones que han pasado de generación en generación sin perder el sabor y la sencillez de antaño, y en las que se deja constancia del carácter abierto, generoso y amable de nuestro pueblo.

La Gomera tiene, sin lugar a dudas, un importante número de atractivos que ponen de manifiesto que no es necesario cruzar el Atlántico para disfrutar de unas buenas vacaciones. Nada tiene esta isla que envidiar a otros destinos que se encuentran mucho más lejos y para los que además se requiere un mayor presupuesto, del que no todo el mundo dispone especialmente en estos momentos de crisis económica, en los que todos estamos obligados a apretarnos el cinturón, optimizar recursos y hacer cuanto esté en nuestras manos para ayudar a la actividad local y minimizar los efectos negativos de la difícil situación. En consecuencia, no lo dudes, este verano ven a La Gomera.

* Presidente del Cabildo de La Gomera