Sociedad

La fe en "La Morenita", una diminuta virgen que mueve a miles de hondureños

Anny Castro, Tegucigalpa, EFE
3/feb/18 12:32 PM
eldia.es

La fe en una imagen tallada en madera de la Virgen de Suyapa, la patrona de Honduras, es el motor que impulsa el peregrinaje de más de un millón de personas, incluso extranjeros, que llegan cada año desde todos los rincones del país para agradecer milagros concedidos y hacer nuevas peticiones.

"La Morenita", como le llaman cariñosamente sus fieles, logra reunir como ninguna otra figura o evento religioso en Honduras a personas de todos los estratos sociales y económicos, que cada 3 de febrero llegan a la basílica menor de Suyapa, en el extremo oriente de Tegucigalpa, para rendirle tributo.

La Virgen de Suyapa, que tiene conferido el grado de capitana de las Fuerzas Armadas de Honduras, es una estatuilla de seis centímetros de alto tallada en madera de cedro, que fue hallada, según apuntes históricos, por los campesinos Alejandro Colindes y Lorenzo Martínez el 3 de febrero de 1747.

Como cada 3 de febrero, miles de hondureños acuden a la basílica menor para refrendar su fe en la Virgen de Suyapa, algunos llegan a pie, otros en bicicleta y otros más en autobuses, pero para ellos no importa la distancia ni las inclemencias del tiempo para visitar la casa de la diminuta imagen.

Muchos feligreses católicos, tanto hondureños como extranjeros, comienzan su peregrinaje a Tegucigalpa desde una semana antes del día de la patrona de Honduras por la masiva afluencia de personas con ocasión de la fiesta religiosa.

Más de un millón de personas han visitado esta semana la basílica menor de Suyapa, y las autoridades de la iglesia Católica esperan que en total acudan 1,5 millones para celebrar a Santa María de Suyapa, y es que no solo peregrinos hondureños acuden, también de varios países de Centroamérica.

Rosita Martínez, originaria del municipio de Guajiquiro, departamento de la Paz, occidente de Honduras, es una de los miles de feligreses que llegó a la basílica, en su caso para pedir que su hijo David Natanael, de 8 años, recobre el uso de su mano, tras sufrir un accidente de tránsito.

Martínez, de 38 años, relató que su hijo no tiene movilidad en su mano derecha desde hace diez meses tras ser atropellado por una motocicleta en la ciudad de Siguatepeque, centro del país.

"He venido con fe a rogarle a la virgencita de Suyapa que (mi hijo) vuelva a la normalidad", subrayó la mujer, quien llegó a la basílica menor acompañada de su niño.

Muchos de los fieles se han instalado en campamentos levantados por organizaciones de socorro en los predios de la basílica menor, donde hoy se oficiará una misa conmemorativa de los 271 años del hallazgo de la virgen, a la que asistirá el cardenal salvadoreño, Gregorio Rosa Chávez, y que fue precedida de una alborada.

Otra creyente, María Margarita de Álvarez, una afrodescendiente de 60 años, llegó el jueves desde su natal puerto de Trujillo, en el Caribe hondureño, para agradecer "el milagro" de que su esposo Carlos Álvarez pudo superar el cáncer.

María indicó que también le pidió a la virgen de Suyapa por la salud de un nieto suyo al que recientemente operaron del corazón.

Agregó que con otros amigos y familiares salieron el jueves en un autobús como parte de una excursión de más de una veintena de garífunas (negros) para visitar a la virgen en su basílica, a la que llegaron con sus característicos tambores, maracas y caracoles.

La ofrenda de María a la virgen, al igual que la de su amiga Carmen Savio, de 55 años, era "pan de coco" y "casabe" (una tortilla hecha a base de yuca rayada), productos que a diario hacen en Trujillo para ganarse la vida.

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, quien asumió su segundo mandato el pasado 27 de enero y es el comandante general de las Fuerzas Armadas, estuvo el jueves en la misa dedicada a la virgen por los militares, acompañado de varios de sus ministros y altos funcionarios.

Durante la fiesta religiosa en la aldea de Suyapa, donde se localiza el santuario, también hay mucha actividad económica generada por pequeños comerciantes que venden pequeñas esculturas con la imagen de la patrona, rosarios, velas, camisetas, llaveros, pañuelos y otros objetos, lo mismo que alimentos, gaseosas, ropa y artesanías.