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CATALUÑA / REFERÉNDUM

Policía y Guardia Civil intervienen en Cataluña ante la pasividad de los Mossos

Barcelona, EFE
1/oct/17 9:45 AM
eldia.es

Agentes antidisturbios de la Policía Nacional forman un cordón de seguridad frente al colegio Ramón Llull de Barcelona./Alberto Estévez (EFE)

Madrid, EFE Agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil se han desplegado hoy por los colegios electorales de Cataluña para impedir el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional (TC) ante la pasividad de los Mossos d'Esquadra y después de que el Govern haya implantado por sorpresa un censo universal.

La intervención de la Policía Nacional y la Guardia Civil ha provocado momentos de tensión con los manifestantes independentistas ante las puertas de varios centros electorales, donde los agentes han retirado por la fuerza a algunas personas.

Ante esta situación, el Ministerio de Interior ha apelado a la tranquilidad en las calles y ha pedido colaboración y respeto en los colegios para que las fuerzas de seguridad puedan cumplir con la orden judicial de impedir la celebración del referéndum de forma pacífica.

Cuarenta y cinco minutos antes del comienzo de la votación, prevista para las 9.00 horas, el conseller de la Presidencia, Jordi Turrull, ha anunciado las nuevas instrucciones para participar en la consulta, que permiten a los 5,3 millones de catalanes llamados a las urnas votar en cualquier punto electoral, incluso aunque sea sin sobres y con papeletas imprimidas en casa.

Posteriormente, el Gobierno ha asegurado que las fuerzas de seguridad ya han bloqueado el sistema informático anunciado a primera hora de la mañana por Turull.

El Ejecutivo ha dado por "desbaratado" el referéndum ilegal y ha señalado que lo que se está viviendo hoy en Cataluña es una jornada de "bochorno electoral".

Para el Ejecutivo de Mariano Rajoy, los cambios anunciados por la Generalitat certifican que "han liquidado cualquier vestigio de respetabilidad democrática". "Sin censo, con papeletas de casa, sin sobres y en el colegio que a cada uno le de la gana. Si el 6 y 7 fue un bochorno democrático, lo de hoy es un bochorno electoral", ha señalado.

Frente a las acusaciones de organizaciones sociales como la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium, que han criticado la "violencia del Estado" en el desmantelamiento de las votaciones, el Ministerio del Interior ha defendido la actuación "absolutamente profesional y templada" que están realizando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para impedir el referéndum.

En una rueda de prensa, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha afirmado que el Ejecutivo "se ha visto obligado a hacer lo que no quería hacer".

Ha explicado que el objetivo del operativo policial es "exclusivamente cumplir con las resoluciones judiciales del Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que dicen que hace falta respetar el marco legal democrático vigente que nos ha dado a todos los catalanes la convivencia en paz, libertad e igualdad de los últimos 40 años".

Una opinión muy diferente ha mostrado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha llamado "cobarde" al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, por "inundar de policía" la capital catalana.

El pabellón deportivo de Sant Julià de Ramis (Girona), donde tenía previsto votar el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha sido uno de los escenarios más problemáticos en estas primeras horas.

Medio centenar de policías y guardias civiles han entrado hacia las 9:15 horas en el pabellón para requisar las urnas y el material para votar.

Más de un centenar de personas que estaban concentradas en el exterior del pabellón han intentado impedir entrar en el colegio, momento en que los agentes han intervenido y varios de los concentrados han caído al suelo.

Puigdemont ha decidido finalmente no acudir al colegio electoral de Sant Julià de Ramis, donde está empadronado, y ha ido a votar a Cornellà de Terri, a una quincena de kilómetros de Girona.