EL DÍA, Tenerife
Gloria Camacho González es miembro de la corriente Taller Secundino Delgado dentro de las filas de Coalición Canaria (CC), que trabaja para la implantación de una consciencia nacional canaria que haga posible la creación de la nación canaria.
¿Quién tendría la responsabilidad histórica de descolonizar Canarias: un gobierno establecido en España salido de unas elecciones o la monarquía española que colonizó estas Islas hace seis siglos?
Le corresponde al Gobierno de España, que por supuesto no nos la va a dar, por lo tanto debemos presionar y ganarnos a pulso nuestro derecho a ser libres.
La ONU fijó 2010 como fecha límite para erradicar el colonialismo en el mundo. ¿Conseguirá el Archipiélago la independencia en esa fecha? Si España no accede, ¿qué medidas debe adoptar el pueblo canario?
No se conseguirá en esa fecha, eso es evidente, pero las fechas sólo deben ser un símbolo que nos incentive a solicitar sin más demora nuestra descolonización. En cuanto a las medidas, lo primero es que el pueblo canario espabile y sea menos conformista. Es clave tener un partido político verdaderamente nacionalista, tal y como proponemos desde la corriente de opinión Taller Secundino Delgado, que dé confianza a la población y pueda obtener los votos suficientes para tener fuerza en Madrid y reivindicar, al igual que vascos y los catalanes lo hacen en sus naciones, para alcanzar cuotas de soberanía que nos permitan explotar nuestros recursos sin que Madrid ni Bruselas nos marquen las pautas. Hoy estamos a merced del cemento. No hay nada mejor hoy día que un buen potaje de ladrillo? pero con gofio.
¿Tiene usted algo en contra del pueblo español?
Nada. El rencor y el odio jamás deben ser utilizados para fundamentar las bases de nuestra libertad. Además, mucha gente foránea que vive en Canarias comparte la necesidad de conseguir esa soberanía, porque como dice el refranero español, que en este caso es muy acertado, "uno no es de donde nace sino de donde pace".
¿Está usted de acuerdo en el sistema de una república federal democrática, laica y social para Canarias, como preconiza el anteproyecto de Constitución presentado por el Congreso Nacional de Canarias (CNC)?
Yo apostaría por cualquier sistema democrático que favoreciera la soberanía de Canarias manteniendo, por supuesto, las mejores relaciones con todos lo pueblos.
Según el derecho internacional y los conceptos de ius sanguinis y ius solis, ¿quiénes considera usted que son canarios con derecho a participar en la vida de la futura república y en elecciones?
Para mí la patria es un sentimiento, un compromiso, y considero canario y canaria a todo aquel nacido o no en esta tierra que en su vida mantenga el compromiso, responsabilidad y lealtad de sentir Canarias como tal y defender su derecho a la libertad y autogobierno.
¿Qué opina de aquellos que dicen que hay que esperar por la independencia? En caso de ser así, ¿en qué quedaría el plazo señalado por la ONU, porque el estatus de colonia de Canarias es indubitable?
Esperar 600 años no ha sido bueno y que las cosas caigan del cielo menos aún. Hay que esperar, pero activamente. Hay que trabajar y mucho, nadie ha dicho que sea fácil. Esto significa votar por un partido nacionalista que reclame, sin miedo y alzando la voz, nuestra soberanía y no seguir teniendo el mayor índice electoral. A veces pienso que preferimos la playa antes que el futuro de Canarias, nuestra tierra.
¿Qué diferencia supone la independencia para Canarias frente a su situación actual en temas como la ampliación de la zona económica exclusiva marroquí, la explotación de recursos naturales o la eventual extracción de petróleo de las aguas marinas?
Si Canarias fuera una Nación todos estos recursos nos pertenecerían, recuperaríamos nuestras aguas territoriales y el derecho de volver a pescar en ellas sin restricciones, cosa que hoy día no tenemos, estableceríamos relaciones de Estado con los países africanos y proyectaríamos nuestro futuro pensando en lo mejor para Canarias, no en el beneficio de terceros como pasa hoy, sin olvidarnos de nuestra situación estratégica, que es el paso para ambas partes del mundo.
¿Qué ventajas aportaría a la economía canaria la independencia?
Me remito nuevamente a la respuesta número dos. Lo primero y más importante es la fuerza que Canarias tenga en Madrid. A partir de ahí, volver a recuperar nuestra industria, tener nuestra propia Hacienda, controlar nuestros recursos bancarios, potenciar nuevas formas de empleo de acuerdo con los recursos propios, entre ellos la agricultura y la ganadería y un nuevo enfoque del turismo. En definitiva, potenciar nuestros sectores económicos que rompan la dependencia total de España, la cual, a través de la historia, ha demostrado dejar a los países conquistados dependientes y expoliados. Siempre dio el pescado, pero nunca dio la caña.
¿Cree que la crisis internacional favorece las reivindicaciones soberanistas? ¿Qué pasa en el caso concreto de Canarias?
Para nada. Al depender exclusivamente del turismo, la crisis nos ha quitado la única arma económica de autosuficiencia que teníamos. Hemos abandonado el campo, la pesca, la industria? el mínimo catarro para nosotros es una neumonía. Al no diversificar nuestra economía, la crisis nos ha dejado sin fuerzas ante España, ante Europa y ante nosotros mismos. Esto sólo lo recuperaremos haciéndonos oír en Madrid, poco a poco ir logrando más autogobierno y llegar a la libertad por la que muchos ahora y en el futuro seguiremos aspirando.
¿Es viable la economía de las Islas sin las ayudas europeas?
Ahora mismo, imposible. Es más, si ahora no arribaran a nuestros puertos los "superfast", barcos que nos transportan los alimentos, moriríamos de hambre. La dependencia actualmente es total y esto no es sólo culpa de España, sino también de la dejadez y el pasotismo de un pueblo noble pero demasiadas veces dormido. O somos capaces de levantarnos y luchar o seguiremos viendo la independencia como un sueño.
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