Santa Cruz de Tenerife

Iberia, historia de El Toscal

La asociación Ravina Iberia Toscal quiere rehabilitar la antigua sede del que fuera uno de los clubes grandes del fútbol tinerfeño y abrir el inmueble al uso sociocultural de los vecinos.
JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
11/ene/10 7:39 AM
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El barrio de El Toscal necesita de sus instituciones más señeras, pasadas y presentes, para intentar superar estos tiempos de crisis económica y de identidad, "fuera de ordenación" incluido. Dos de esos símbolos se unieron hace unos meses para mejorar la calidad de vida de los vecinos. Por un lado, el histórico Iberia, uno de los clubes grandes del fútbol tinerfeño; por otro, los afectados del Callejón Ravina, cuya lucha les permitió mantener sus viviendas y una forma de vida. El símbolo de unión y futuro de ambos colectivos es la antigua sede del club deportivo en la calle de San Martín, que EL DÍA visitó hace unas fechas junto al secretario de la Asociación de Vecinos (AAVV) Ravina Iberia, Juan Vargas.

El inmueble, de dos plantas e incluido en el perímetro del Bien de Interés Cultural (BIC) como conjunto histórico, no presenta a primera vista un gran deterioro porque no hace mucho se afrontaron algunos trabajos de pintado, reforma de la parte alta ("con una subvención de 1.500 euros que nos dio la que era vicepresidenta del Gobierno de Canarias María del Mar Julios") y mejora de la instalación eléctrica. Vargas recuerda que "nos costó un año y muchas gestiones que Unelco nos pusiera el contador dentro de la casa para poder acceder a la corriente de 220 voltios".

Aclara el directivo de la asociación que "nuestra intención es abrir el edificio al uso sociocultural de los vecinos porque hace mucha falta ante la saturación de la Casa Pisaca". Pero primero hay que rehabilitarlo porque "es necesaria una limpieza a fondo y reparar algunas deficiencias como la escalera de acceso al segundo piso, además de cambiar una carpintería muy deteriorada por el paso del tiempo". Vargas señala que "cuando era Brito Arceo concejal de Centro nos ayudó e Ignacio González vino por aquí tras acceder al cargo y también ha echado una mano".

Desde la junta directiva analizan varias posibilidades: "Nos han dado distintos presupuestos y el gasto puede ir desde 50.000 a 300.000 euros, según el grado de rehabilitación que se afronte. Incluso, miembros del PSOE estuvieron de visita y nos plantearon incluirlo en el Plan E. Pensamos que hay que reformar el edificio en profundidad y tenerlo como patrimonio del barrio, abrirlo a la gente".

"Otro problema es que no entramos en el reparto de subvenciones municipales porque dicen que es un edificio privado y no de propiedad municipal. Estamos trabajando para que nos paguen parte del mantenimiento como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Cuando se produjo la fusión, se cambiaron los estatutos; el Iberia aportó el edificio y Ravina la masa social", añadió Juan Vargas.

El Iberia mantiene una deuda con el Ayuntamiento de Santa Cruz del período 2004-2005 que, explica Vargas, "asciende a unos 1.000 euros y estamos pagando poco a poco. La ley dice que las entidades sin ánimo de lucro como la nuestra están exentas del IBI y en eso estamos. Pensamos que sólo falta un poco de voluntad política".

Ravina Iberia considera que "lo ideal es darle un uso al edificio a través de un convenio con el ayuntamiento, que se haría cargo del mantenimiento. Aquí hay 150 metros cuadrados de planta en los dos pisos, un espacio importante para hacer actividades de todo tipo. De hecho hay una persona que actualmente está haciendo trabajos comunitarios aquí y ha pintado parte de la planta alta".

El edificio contiene, además, "un auténtico tesoro de la historia del barrio en forma de fotografías y trofeos del club que se mantienen en la oficina que tenía en el segundo piso. Muchas de esas imágenes las hemos cedido a Participación Ciudadana para la reciente exposición gráfica que tuvo lugar en el parque García Sanabria y que resulto todo un éxito".

Vargas concluye y recuerda que "al principio, cuando afrontamos la idea de rehabilitar el Callejón Ravina, muy pocos confiaban en que fuera posible y se logró. Ahora queremos que pase lo mismo con el edificio del Iberia, que es patrimonio de los toscaleros y de toda la ciudad. Ni al barrio ni a Santa Cruz les sobran espacios comunitarios y éste es ideal para abrirlo al barrio y sus vecinos con exposiciones fijas de trofeos o fotografías antiguas".