Santa Cruz de Tenerife

Una pareja convierte el Auditorio de Tenerife en la sala de fiestas de su boda

La plaza de la cota 21 del Auditorio, complejo diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava, que costó 14.000 millones de pesetas, ha cambiado de estampa y ahora acoge banquetes. Una pareja celebró la noche del pasado viernes su fiesta matrimonial en el mirador de la bahía con la presencia de cientos de invitados.
ÓSCAR MARTÍN, Tenerife
5/oct/08 7:32 AM
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La plaza de la cota 21 del Auditorio de Tenerife, obra diseñada por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava, y que supuso una inversión pública de algo más de 14.000 millones de pesetas, se ha convertido en el escenario de la celebración de banquetes de bodas. Si en principio parecía que sus servicios habían sido destinados para la celebración de actividades culturales, congresos o conciertos, durante la noche del pasado viernes se visualizó que también se celebran banquetes de bodas. Una pareja santacrucera celebró la fiesta de su matrimonio en el mirador de la bahía, levantado sobre los aparcamientos del edificio.

Cena y fiesta

El departamento de Congresos del Auditorio oferta un servicio especial de contratación de eventos, y a través de un cátering contratado, promueve fiestas en este espacio que forma parte del recinto cultural de la Isla, según fuentes técnicas del Auditorio. Desde este departamento califican a este tipo de actos como "recepciones".

Los recién casados celebraron el banquete en el mirador del Auditorio orientado al mar, una explanada a la que se accede por las escaleras exteriores del edificio. La zona, en la que se habilitó un contenedor como almacén, fue acotada, delimitando su perímetro hasta el punto de evitar que nadie pudiera ver qué ocurría en el interior, donde había en la fiesta 500 invitados, vestidos de rigurosa etiqueta. En el cierre perimetral, el anagrama formado por las iniciales de la pareja adornaba la lona. A petición de la pareja, este periódico no desvelará su identidad para proteger su anonimato.

En la velada no faltó la música. El "vals" se tornó por una canción más moderna, que dio paso a la batucada de la comparsa Danzarines Canarios, que acudió con sudadera pero sin disfraz, a petición expresa del novio. Tomaron el testigo un cuarteto de música folk y luego un orquesta, que amenizó la madrugada.

El espacio situado en la trasera del Auditorio de Tenerife presentaba una imagen típica de una celebración de una fiesta de boda sobre todo por la rigurosa etiqueta exigible. Pero tampoco faltó la presencia de guardias de seguridad, quienes trataban de evitar que cualquier intruso accediera al espacio ocupado por la "jet set" de la capital. La empresa responsable del cátering, de Carlos Gamonal, se encargó de organizar y habilitar las mesas y las sillas, tal y como se puede visualizar en las imágenes.

El director insular de Cultura del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de la Rosa, indicó que en el Auditorio se celebran eventos, que son "ingresos privados que para nosotros son importantes".

Fuentes municipales aseguran que, respecto a la autorización para estos actos, el ayuntamiento otorga permisos según el aforo del evento, sobre todo si se trata de cuestiones técnicas, como puede ser la instalación de alguna infraestructura musical, como es el caso del banquete celebrado anoche en los accesos al Auditorio de Tenerife.