Santa Cruz de Tenerife
RAFAEL YANES MESA *

Vicente Pérez, presidente de honor del PSOE de Güímar

1/ago/08 1:56 AM
Edición impresa

EL DÍA 14 de julio de 1931, exactamente tres meses después de la proclamación de la II República, un grupo de trabajadores e intelectuales fundó la Agrupación Socialista de Güímar en un salón del barrio de Guaza, sito en la actual avenida Pedro Guerra Cabrera -qué feliz coincidencia-. Fue el inicio de una actividad política que a lo largo de los 77 años transcurridos ha resultado fundamental en la historia de nuestro municipio. La vida de Güímar difícilmente puede entenderse sin las importantes aportaciones del PSOE local.

El trabajo intenso inicial originó que sólo cuatro años después de su fundación existiera una segunda Agrupación Socialista ubicada en El Escobonal, y pocos meses más tarde, tras las elecciones de febrero de 1936, el PSOE obtenía la primera mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Güímar. Era el justo premio por la labor realizada en defensa de las libertades ciudadanas y los derechos de los trabajadores. Pero la Alcaldía de Lorenzo Castro duró sólo unos meses, ya que tras el levantamiento militar del 18 de julio fue disuelta la Corporación Municipal y encarcelado su alcalde. Fue el día en el que se apagaron todas las luces. El momento en el que se ahogaron las ilusiones de una generación de españoles que soñaba con vivir en libertad. Comenzaba una dictadura que se prolongaría durante cuarenta largos años.

Un día antes del golpe militar, y ajenos a los planes del inicio de la guerra civil, Juventudes Socialistas de Güímar organizaba un baile para el día siguiente. Los preparativos consistían en limpiar a fondo el local, decorarlo, colocar sillas y, por supuesto, asegurar que la parranda no fallara. Todo estaba listo para el gran baile. Pero no pudo ser. Se produjo el pronunciamiento militar, y "el salvador de la patria" no sólo les quitó a aquellos jóvenes el baile. Les arrancó de cuajo su derecho a vivir sin miedo, a opinar en libertad y a poder defender unos ideales nobles. A partir de ese momento vino para ellos la represión, la injusticia, la emigración?

Uno de aquellos jóvenes era Vicente Pérez, que hoy, a los 97 años, es presidente de Honor de la Agrupación Socialista de Güímar. Este año, con motivo de nuestro 77 aniversario, quisimos pagar la deuda que se tenía con él. Nos lo había dicho en numerosas ocasiones. Le debíamos un baile. Todos se lo debíamos. Aquel que Juventudes Socialistas había preparado con tanta ilusión en 1936 y los golpistas habían impedido. Lo hicimos como entonces: limpiamos el local, lo decoramos, colocamos las sillas y llevamos la parranda. Y don Vicente, con el buen humor que le caracteriza, bailó en la Agrupación. Era feliz al cumplir su vieja ilusión, aunque nos dijo con pena: "sólo quedo yo". Luego guardó silencio mientras continuaba la música. Es posible que recordara a sus compañeros de Juventudes, que no vivieron lo suficiente como para recuperar el baile ni recobrar un país en libertad. Tal vez se acordó de Lorenzo Castro y de sus concejales, que sufrieron el castigo injusto por la defensa de sus ideas. O quizá recordó a su padre, encarcelado por pertenecer al partido. O tal vez se acordó de sus tíos, que tuvieron que huir al monte y vivir muchos años en cuevas para salvar sus vidas. No lo sabemos. De lo que sí estamos seguros es que don Vicente resulta un ejemplo de lealtad a unos principios y un referente para todos nosotros.

* Presidente de la Agrupación Socialista de Güímar y alcalde