Santa Cruz de Tenerife

Otro comercio de la zona de La Salle sufrió un atraco en la madrugada de ayer

El autor causó destrozos en la verja exterior y un cristal para llevarse 120 euros en monedas, así como tres cartones de tabaco. Durante las últimas semanas se ha registrado un incremento de los atracos y sustracciones en diversos establecimientos. La Subdelegación del Gobierno afirma que no hay motivo para la alarma.
P.FUMERO, S/C de Tenerife
29/jul/08 7:06 AM
Edición impresa

La zona de La Salle ha sufrido en las últimas semanas un crecimiento en el número de atracos y robos a comercios. El último ocurrió durante la madrugada de ayer en la intersección de la avenida Buenos Aires con la calle Fernández Navarro. El autor entró a una dulcería y se llevó dinero en efectivo, así como varios cartones de tabaco. La propietaria del negocio explicó a EL DÍA que el incidente debió suceder entre las 5:00 y las 6:00 horas. Al parecer, un individuo usó un destornillador para desprender los ganchos de una verja metálica y después tiró de ella hacia el exterior. Tras romper el cristal de una puerta lateral, accedió a la tienda. El ladrón no provocó ningún destrozo dentro del recinto y se fue directamente a la caja, donde se apropió de, aproximadamente, 120 euros en monedas preparadas para el cambio. Además, el protagonista de la historia cogió tres cartones de tabaco. Tal comportamiento demuestra que únicamente buscaba dinero en efectivo y, además, que conocía la distribución del espacio interior.

La empresaria afectada indicó que no sufría un incidente similar desde hacía nueve años. Los hechos fueron denunciados ante la Policía Nacional y profesionales del grupo de Policía Científica acudieron al inmueble para efectuar la inspección ocular e intentar hallar huellas.

Hace algo más de tres semanas, Manuel Marrero, propietario de una farmacia que fue atracada a primera hora de la mañana en dicho barrio, y el presidente de la Asociación provincial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife (Asfarte), Manuel Díaz Feria, mantuvieron una reunión con el subdelegado del Gobierno, José Antonio Batista, para mostrar su preocupación por este tipo de hechos y aclarar si se trata de un hecho puntual o de un fenómeno generalizado, así como para reivindicar mayor vigilancia por dicha zona.

En aquel momento, hasta cinco farmacias del área metropolitana habían sufrido robos con muy pocos días de diferencia. Y una de ellas fue la situada en la avenida de La Salle, que es propiedad de otra licenciada y donde un hombre utilizó un arma blanca para intimidar al personal y llevarse la recaudación que había en ese momento. Además, exigió que le dieran anabolizantes, aunque no logró su objetivo.

En el citado encuentro, Marrero y Feria querían saber el alcance real de la situación. La respuesta por parte del subdelegado y de un jefe policial fue que la situación no estaba descontrolada y no había motivo para la alarma. Y una de las sugerencias a los empresarios por parte del portavoz policial fue exigir el cumplimiento de las condiciones de los contratos con las empresas de seguridad privadas, como verificar el funcionamiento de las cámaras o el botón de aviso "antiatraco", entre otras medidas.