El día del descubrimiento.- El pasado 29 de abril, El DÍA constata que Santa Cruz Park Tenerife SL, la empresa a la que Parque Marítimo Santa Cruz SA le autorizó, en 2006, la explotación y arrendamiento de las instalaciones del César Manrique. Sin embargo, dicha entidad ha venido organizando, de forma ilegal, distintos eventos sin contar con autorización. En un informe del Servicio de Edificación y Patrimonio de Urbanismo, se recoge que el parque únicamente cuenta con licencia de apertura para las instalaciones, "y no fiestas ni conciertos". Un redactor de este periódico comprobó, "in situ", que no se están cumpliendo. No hay responsables.- El pasado 30 de abril, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, representada conjuntamente con el Ayuntamiento de Santa Cruz en la sociedad Parque Marítimo Santa Cruz, responsable de la gestión del parque, rehuyó cualquier responsabilidad sobre la celebración de dichas fiestas ilegales, y señaló a Urbanismo como responsable del parque.
El parque se desmarca.- El pasado 7 de mayo, Parque Marítimo Santa Cruz, sociedad a la que Puertos le otorga la concesión del recinto, no tiene responsabilidad sobre las fiestas organizadas por Santa Cruz Park Tenerife SL, a la que luego le concede la explotación de las instalaciones. En una de las cláusulas del contrato suscrito entre Parque Marítimo Santa Cruz SA y la empresa, se establece que "no cabrá exigir responsabilidad alguna a la arrendadora si, por los organismos competentes, ya sean estatales, autonómicos o municipales, no se concediera de apertura o se prohibiera o restringiera la misma una vez autorizada".
Campos exige el cierre.- El pasado 16 de mayo, el letrado Felipe Campos exigió, durante una reunión mantenida con la concejal de Urbanismo, Luz Reverón, el cierre inmediato de la Santa Cruz Park Tenerife SL. En la actualidad, los técnicos municipales revisan el expediente y el tipo de actividad.
ÓSCAR MARTÍN, Tenerife
La noche del pasado sábado fue más que intensa en el Parque Marítimo César Manrique. La Policía Local de Santa Cruz acudió al lugar donde, según diferentes fuentes, se vienen desarrollando distintas fiestas que no se ajustan a la legalidad. Los agentes llegaron y ejercieron la autoridad, tras denuncias vecinales, entre las que se encontraba la del abogado Felipe Campos. Por un lado, prohibieron la celebración, en la plaza del Castillo Negro, de la III edición del Plátano Rock y, por otro, una fiesta ilegal que tenía lugar dentro del recinto y que organizaba el empresario de la noche santacrucera Eduardo Echeto, según las fuentes consultadas. El oficial Blas Hernández, en sustitución de Bienvenido Onrubia, al parecer fuera de la Isla, constató que ambas carecían de autorización.
Plátano Rock.- A las 19:30 horas del sábado estaba prevista la III edición del festival Plátano Rock. Pero las cosas no se hicieron acorde a la legalidad, según reconocen fuentes municipales. Ya la noche del viernes la Policía Local de Santa Cruz recibió un comunicado donde se les indicaba que al día siguiente, o sea, el sábado, tendría lugar un concierto en el plaza del Castillo Negro.
Sin embargo, la aprobación de la autorización para el concierto de Plátano Rock no fue comunicada a la Policía. Ese día, a las 19:00 horas, los agentes se desplazaron al lugar y comprobraron, tras hablar con los organizadores del evento, que dicho acto "tenía permiso, pero ellos no los portaban en ese momento", según la primera versión. Ayer, fuentes municipales reconocieron a EL DÍA que carecía de todo tipo de permisos.
El festival no contaba ni con un plan de seguridad, ni con un dispositivo de emergencia, servicios vitales para este tipo de actividades y que se otorgan una vez concedida la licencia, según los vecinos. La Policía Local, ante la falta del permiso escrito, ordenó de inmediato la suspensión del festival. Al final, se iba a celebrar un concierto si tener autorización del propio ayuntamiento.
Otra fiesta en el parque.- Pero la noche del sábado fue larga para los agentes de la Policía. En el Parque Marítimo de Santa Cruz se disfrutaba de otra fiesta que, tal y como supo este periódico, no contaba con autorización. Sobre las 22:50 horas, el letrado Felipe Campos, abanderado en la lucha contra el ruido, se personó en las dependencias de la Policía Local y denunció que en las instalaciones del César Manrique se estaba desarrollando una "fiesta ilegal".
Según sus datos, el empresario Eduardo Echeto había organizado una cena contando con los servicios que, de forma ilegal, ofrece Santa Cruz Park Tenerife SL, entidad mercantil que de forma irregular explota las instalaciones del recinto, según dichas fuentes.
Así, y tras la advertencia del letrado santacrucero Felipe Campos, una patrulla de la Policía local se traslada hasta el lugar de la fiesta, que incluía una carpa junto a una de las piscinas del Parque Marítimo César Manrique. Se encuentran con una sorpresa: los que protagonizaban la velada se disponían, una vez terminada la cena, a celebrar una fiesta, privada, en la terraza El Muelle.
Pero los agentes policiales, bajo las órdenes de sus superiores, impidieron la celebración de la misma al carecer, igualmente, de autorización. Finalmente, la cena previa no tuvo continuación y los asistentes a la misma se quedaron a las puertas de una noche que prometía prolongarse. Se les impidió el paso a la terraza El Muelle y se les ofreció disfrutar de la velada en una discoteca que, al parecer, cuenta con todos los permisos y que también se encuentra dentro del parque marítimo. La noche en las instalaciones del "César Manrique" sufre un primer varapalo. La Policía acude al recinto y "ataca" al ocio privado en un recinto donde Santa Cruz Park Tenerife Sociedad Limitada participa de eventos ilegales.
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