Santa Cruz de Tenerife

Comienzan las obras del Obispado

El obispo de la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez, bendijo y colocó ayer la primera piedra de los trabajos de rehabilitación del histórico edificio, que ejecutará la empresa Víctor Rodríguez e Hijos en un plazo de 20 meses.
D. BARBUZANO, La Laguna
30/jun/07 7:57 AM
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El prelado nivariense, Bernardo Álvarez, presidió ayer el acto solemne de colocación de la primera piedra de los trabajos de rehabilitación del Obispado, mostrando su alegría las autoridades presentes por la llegada de este histórico momento, que, según destacaron algunos de los presentes en el acto, se plasmó hasta en la naturaleza, ya que los naranjos y los rosales con los que no pudo el fuego mostraron el fruto de su rebrote, es decir, pequeñas naranjas y rosas de varios colores.

El acto contó con la asistencia, entre otros, de la alcaldesa, Ana Oramas; el presidente del Cabildo Insular de Tenerife, Ricardo Melchior; el director general de Centros e Infraestructuras del Gobierno de Canarias, Francisco Javier García Amador, y el editor y director de EL DÍA , José Rodríguez Ramírez.

El director Francisco Javier García Amador destacó "el logro importante que supone la recuperación de este edificio que, aparte del valor patrimonial, tiene un carácter funcional por su actividad diaria, por lo que hemos apoyado sentimental y económicamente la obra de este edificio tan emblemático".

La alcaldesa, Ana Oramas, señaló que "hoy es un día de alegría para La Laguna, en contraposición con la mañana en que se quemó el Obispado y la ciudad lloró, lloramos todos y lloró Canarias. Agradecemos la ayuda económica de todos porque el sentimiento fue general, por entender que el patrimonio es de todos y forma parte de la historia viva de una ciudad de más de 5 siglos de antigüedad. Esperamos vernos pronto comenzando las obras de la Catedral y de las ruinas de San Agustín".

El presidente del Cabildo tinerfeño, Ricardo Melchior, agradeció al director de este periódico, José Rodríguez Ramírez, haber encabezado, junto con la empresa Cointe, la campaña para recaudar fondos para rehabilitar el Obispado. "Iniciamos -añadió- la obra en un tiempo récord porque ha habido mucho trabajo e ilusión. Volveremos a encontrarnos pronto en este edificio".

El obispo, Bernardo Álvarez, invitó a sentarse en la mesa presidencial a José Rodríguez Ramírez, quien dijo: "Agradezco esta deferencia. En estos momentos siento una alegría interior muy fuerte, mientras que el día del incendio hubo lágrimas interiores porque desaparecía una joya de la historia de Tenerife. Espero que dentro de 20 meses podamos cantar un aleluya cuando el Obispado vuelva a estar en el corazón de todos los laguneros y tinerfeños".

En un hueco abierto en el suelo del Obispado fue colocada, por Ricardo Melchior, una caja que contenía una piedra quemada del edificio, un trozo de tea, una síntesis del proyecto, varias monedas de euro, ejemplares de la prensa local, y copias del convenio y del contrato de adjudicación de la obra.

El obispo, Bernardo Álvarez, revestido de alba, estola y mitra, bendijo la primera piedra y muros del edificio con agua bendita proveniente de un gánigo, en el que mojó un ramo de romero. Bernardo Álvarez cumplió ayer el segundo aniversario de su nombramiento como obispo, que fue dado a conocer por la Conferencia Episcopal. Durante el acto de ayer imploró la ayuda de Dios "para que la obra llegue al fin deseado y proteja a los obreros".

El deán Julián de Armas dirigió el ceremonial y el canciller y secretario general de la Diócesis, Norberto García Díaz, leyó un acta que decía, entre otras cosas, que se imploraba la ayuda de Dios para la obra, por "ser la piedra angular de todo cuanto existe".