Cultura y Espectáculos
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Humboldt aportó la capacidad de globalizar y extraer teorías, según Marie Noëlle-Bourguet


24/jul/03 20:20
Compartir
Edición impresa .

EL DÍA, S/C de Tenerife

El libro del naturalista y expedicionario Alexander Von Humboldt "Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente" tuvo la voluntad de renovar tanto la práctica del viaje como su paso a la escritura. En sus relatos "lo que aporta es la capacidad de globalizar y generalizar y poder extraer teorías", explicó ayer Marie Noëlle-Bourguet, profesora de la Universite París 7- Denis Diderot.

Esta investigadora de la historia de los viajes y expediciones científicas europeas analizó en la Universidad de Verano de Adeje el tratamiento que hizo el alemán en sus diarios sobre su estancia en Tenerife. Para la especialista, "en sus cuadernos de viaje, Humboldt escribe sólo las notas y anécdotas que le sirven para reflexionar y comparar con el resto de paisajes. Un ejemplo de ello es que se fija en el drago de Icod, pero no porque sea grande ni milenario, sino porque le sirve para saber de dónde es ese árbol, si es autóctono, si procede de otro sitio, cómo ha llegado aquí, etcétera. Sólo recoge lo que le proporciona un punto de apoyo para generalizar, globalizar y comparar con el resto de las cosas".

Asimismo, señaló que el del naturalista germano no era "un verdadero diario de viaje, ya que no escribe lo que va pasando sino que hace anotaciones que años después, en su casa, abre, relee y vuelve a redactar. No es un proceso lineal puesto que también aparecen anotaciones hechas veinte, treinta, cuarenta años más tarde, y prueba de ello es que la última es de 1859, año en que murió".

Según la profesora, lo más impresionante de su obra es el trabajo que hay detrás de afirmaciones muy cortas relacionadas, por ejemplo, con la salida del sol, y cómo mantiene correspondencia con otros investigadores que entienden de la materia, como es el caso de un cónsul francés que vivió en Tenerife cuatro años y que era botánico, con quien comparaba o intercambiaba impresiones habitualmente.

La docente francesa manifestó que el naturalista germano no se quedó sólo en el intercambio de conocimientos con los eruditos que le eran más cercanos, sino que se documentó interrogando a personas del lugar, "investigando más allá de lo razonable".

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Cultura y Espectáculos

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: