Última
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Uno de los NUESTROS

Durante cinco horas angustiosas, una quincena de hombres del barrio de San Andrés, entre los que se encontraba Francisco Manuel Padrón, se organizaron con el fin de socorrer, aún poniendo en peligro sus vidas, a las personas más indefensas ante lo que se venía encima.

6/abr/02 22:22
Compartir
Edición impresa .

EL DÍA, S/C de Tenerife

Situación límite. El nivel del agua crecía desproporcionadamente y el nerviosismo hacía presa de las personas que viven en los alrededores de los restos del castillo de San Andrés.

En esos momentos, un grupo de "jóvenes", como los denominaron los entraditos en años, tomaron la iniciativa y se organizaron para sacar a cualquier precio, y poniendo su vida en juego, a los impedidos y ancianos. Una quincena de hombres, que serán recordados para toda la vida y que no esperan nada a cambio.

Francisco Padrón fue uno de ellos, uno de los protagonistas. Él recuerda cómo, "durante cinco horas, los del barrio estuvimos sacando a gente de la calle de La Cruz, La Arena, Chasna Cabrera Rodríguez, El Castillo... fueron unas 200 personas".

Las sensaciones recogidas ese fatídico día quedarán en la memoria de todos los que estuvieron allí de una forma u otra: "Fue terrible", indicó Francisco. "Lo peor era el estancamiento del agua, que llegó a subir mucho más arriba de la cintura. En determinados lugares nos vimos obligados a sacar gente por el techo después de romperlo; otros por las ventanas... sobre todo, ancianos que no podían salir", explicó.

El peligro de los coches

Uno de los momentos más tensos del aciago domingo fue cuando "en esta misma calle, y mientras rescatábamos a la gente, los coches se nos venían encima. Algunos de ellos estaban flotando con gente dentro".

Francisco Padrón recuerda que hubo situaciones al límite, "como la sucedida en la calle de la Cruz, en donde tuvimos que sacar a una familia por el techo y otras por las ventanas. Nos vimos apurados".

Lo que sí quiso dejar claro es que durante unas 5 horas no recibieron ayuda de nadie. Durante ese largo tiempo, la organización de los vecinos distribuidos por calles salvó más de una vida: "Para los que fuimos, estuvimos muy bien organizados. Yo me planteé muchas cosas. Después de 5 horas, un helicóptero vino a sacar a un herido que estaba en la Cofradía. Nosotros sacamos a gente de ese mismo sitio, del Petón, de la marisquería, del edificio que está pegado en la montaña y del túnel para llevarlas la iglesia".

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Última

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: