BERLIN (EFE). Un tribunal de primera instancia de Coburg (Sur de Alemania) condenó a un sacerdote católico a dos años de libertad vigilada por abuso sexual de tres niños, de entre 9 y 11 años, tras un proceso judicial en el que se criticó a la Iglesia por no haber reaccionado responsablemente en el caso.
La Fiscalía y el tribunal censuraron con dureza el papel desempeñado por la institución eclesiástica, al considerar que eludió su parte de culpa, pues desde mediados de los años ochenta tenía supuestamente conocimiento de los hechos.
Los abusos fueron denunciados a la Justicia en las Navidades de 1998, cuando uno de los tres niños relató a su padre los repetidos tocamientos a los que había sido sometido por el párroco.
El clérigo, de sesenta años, negó entonces los hechos con el argumento de que «sólo daba palmadas».
Además de dos años de libertad vigilada, la sentencia dictada contra el sacerdote incluye el pago de 4.000 marcos (2.000 dólares) a cada una de sus tres víctimas.
La defensa anunció tras darse a conocer el veredicto que lo recurrirá a una instancia superior.
LONDRES
Siete cadenas perpetuas para el enfermero violador
LONDRES (EFE). Un tribunal británico condenó a siete cadenas perpetuas al enfermero Kevin Cobb, de 38 años, sentenciado por homicidio involuntario de una enfermera y violación de pacientes a las que drogaba para aprovecharse de ellas sexualmente, informaron ayer fuentes judiciales.
Tras cuatro semanas de juicio, el pasado 18 de mayo los magistrados determinaron que Cobb, un empleado del hospital «Saint Peter» de Surrey (cerca de Londres), era culpable de un homicidio involuntario, dos violaciones y cuatro casos de suministro de anestesia a mujeres para intentar violarlas.
En consulta
Según la justicia, el enfermero citaba a sus pacientes en su consulta y, con la excusa de examinarlas, las drogaba con estupefacientes y luego las asaltaba sexualmente.