Rondaban las 12 de la noche del pasado martes. Conducían a toda velocidad por las calles de Valencia y Mistala mientras huían de la policía. Hicieron varios trompos, según relatan los vecinos, y trataron de escapar por un descampado, pero acabaron chocando contra unos bolardos. Momento en que los agentes pudieron detenerlos. Eran dos delincuentes y viajaban en un coche robado, el segundo que habían sustraído durante esa noche. El primero se lo habían robado a una mujer de 34 años. La sacaron a la fuerza de su interior y se metieron en el vehículo, sin percatarse de qué en la parte de atrás, en una sillita infantil, viajaba su hija de solo 4 años.