A las 5 de la madrugada dos patrullas de la policía local habían montado un control de alcoholemia a la salida de Carballo. El agente fallecido, de 50 años, se encontraba realizando un control cuando otro vehículo no paró y lo arrolló, según los testigos arrastrándolo varios metros. El conductor fue detenido al momento por el resto de compañeros. El vehículo no era de su propiedad y dio positivo en el control de alcoholemia. Hoy el dolor invade Carballo. Ni sus compañeros ni sus vecinos se creen lo ocurrido. En Carballo las banderas a media asta, el luto oficial y el dolor de los vecinos recuerdan al agente fallecido.