Jorge Palma salía de la comandancia de Valencia en un furgón de la guardia civil. Poco después llegaba al juzgado de guardia de Alzira. Oculto bajo la capucha de su abrigo, intentando ocultarse de las cámaras y entre empujones, gritos e insultos. Tras él, entraba su abogado, Óscar Fernández, que le ha recomendado no declarar ante el juez. "Colaboraremos en la investigación pero mantenemos que no se trata de un homicidio sino de una muerte accidental", ha afirmado al salir de los juzgados. Se ha dictado prisión provisional, comunicada y sin fianza por un delito de homicidio. Así que Jorge ha ido directo a la cárcel de Picassent. La abogada de la familia, Pilar Jove, ha dado las gracias a la guardia civil y ha asegurado que se verá si hay más delitos durante el transcurso de las investigaciones. Para los agentes encontrar el cuerpo de Marta Calvo es ahora la prioridad. Para determinar si es creíble la versión de la muerte accidental que ha contado a los investigadores o si en realidad se trata de un homicidio o asesinato.