La grabación comienza en plena discusión. En el autobús, un joven se encara con una pasajera latina. Al parecer, por un problema con el asiento que ocupa. La tensión aumenta y escuchen. Agresión racista verbal que en pocos segundos se convierte en agresión física. Primero un bofetón y luego varias patadas. Los compañeros del agresor le piden que cese en su violenta reacción. Y finalmente se bajan del autobús. El resto de pasajeros como si nada. Ajenos por completo a la situación. Y el conductor del autobús tampoco reacciona. No cumple el protocolo en estos casos. Activar una alarma que permite a la central ver en tiempo real las imágenes.