Las historias tristes también tienen a sus héroes. Son ellos. Fotografía a pie de pozo de buena parte del equipo humano que ha intentado lo que a todas luces parecía imposible: recuperar a Julen aunque fuera con un aliento de vida. Un posado serio, sin motivos para la sonrisa pese al gran trabajo hecho. En especial, de los mineros, encargados de lo más delicado, excavar a mano la galería para llegar hasta el pequeño.