Bruno Hernández sufre esquizofrenia paranoide, a sus 34 años se enfrenta a dos delitos de homicidio, el de su tía en 2010 y el de Adriana, una argentina de 54 años que se alojaba en su casa de Majadahonda como inquilina. De las dos se encontraron restos biológicos en el garaje de la vivienda y en una picadora de carne industrial con la que supuestamente se deshizo de los cuerpos. Los cadáveres todavía no se han encontrado.