Después de las comilonas en exceso de estos días a muchos no les salen las cuentas. Entre las cenas de empresa, la de Nochebuena y la comida de Navidad, las kilocalorías no cuadran. De ahí que la mejor forma de poner freno sea el ejercicio aunque otros han salido a correr aún con el turrón en el cuerpo. Otros han encontrado en el gimnasio la solución para eliminar el cargo de conciencia. Propósitos de nuevo año que se han adelantado una semana.