El Papa recordaba hace unos días lo mucho que suman las mujeres. Eran las intenciones de mayo, el mes en el que se ha abierto por fin la puerta a que ellas estén un poquito más cerca del sacerdocio. Va a empezar a debatirse en una comisión que se les permita ejercer como diáconos o más bien, diaconisas. Entonces podrán bautizar, dar la comunión, celebrar matrimonios y hasta funerales, como ya hacen las anglicanas.