Es Hans uno de los supervivientes. Se salvó porque pudo salir por el cristal trasero del autobús. Aunque hoy estaba demasiado afectado para hablar. No ha querido perderse el minuto de silencio en memoria de las fallecidas. Fabiana se salvo de milagro, no había sitio en el autobús que volcó. Rotos de dolor, con la tristeza en sus caras, traían flores, encendían velas e intentaban escribir unas palabras. Desde que se enteraron del accidente cientos de alumnos se han acercado hasta la Universidad de Barcelona para firmar en el libro de condolencias. Todos son compañeros de las víctimas, muchos de ellos viajaban en los otros autobuses. Todavía no se lo pueden creer. Durante toda la mañana no ha dejado de llegar compañeros a las puertas de la Universidad. Para mostrar su apoyo, en memoria de las fallecidas.